23 de marzo 2012 - 00:00

La impactante brama del ciervo colorado

El momento del bramido, el desafiante llamado de los machos alfa de la especie.
El momento del bramido, el desafiante llamado de los machos alfa de la especie.
Acaba de comenzar y se extenderá hasta fines del mes próximo la temporada de avistaje de ciervos colorados en brama en la provincia de La Pampa. Se trata de la época del año en la cual los machos de esta especie llaman a las hembras con fuertes bramidos para formar su harén y pelean por ellas, generando un espectáculo de fuerte impacto visual y sonoro.

Ocurre todos los años durante marzo y abril: los ciervos, llevados por su instinto reproductivo, cambian su hábito solitario y se movilizan a través del bosque, mostrándose en todo su esplendor para intentar formar su harén. Buscan a sus hembras emitiendo un sonido particular, que se oye como un potente y estremecedor ronquido, conocido como bramido. Es todo un arte instintivo útil para atraer al sexo opuesto y defender territorio. La brama deriva además en frecuentes y violentas peleas entre los «machos alfa», que se disputan los grupos de hembras.

El escenario principal del avistaje de la brama es la Reserva Provincial Parque Luro, 35 kilómetros al sur de la ciudad de Santa Rosa. Allí se realizó a principios de mes la apertura de la temporada, que coincidió con la 18ª Fiesta Pampeana de la Caza Mayor y Menor, que se desarrollará en la vecina localidad de Quehué.

Excursiones

En la Reserva de Parque Luro, mediante varios recorridos, se brinda al visitante la posibilidad de relacionarse, interactuar y formar parte del entorno, con excursiones guiadas a través del bosque de caldén hasta los avistaderos.

Para los avistajes se forman grupos de 20 personas como máximo, con salidas diarias al amanecer y al anochecer, en las que se debe mantener el máximo silencio, ya que el ciervo colorado es perceptivo a los ruidos y a los movimientos bruscos.

«La brama del ciervo es uno de los productos más fuertes del turismo en La Pampa y se ha posicionado e instalado sólidamente hace mucho tiempo», explicaron desde la Subsecretaría de Turismo provincial. Sobre las perspectivas para el avistaje de este año, en el Gobierno pampeano aseguran que «ha llovido mucho y, según licenciados en Recursos Naturales y guías del lugar, la temporada va a ser muy buena, ya que por la humedad del suelo, el pasto crecido y demás, habrá una mejor exposición de los ciervos», según publicó la agencia Télam.

Por su parte, según explicó el Gobierno provincial, la temporada de caza no afecta la brama, ya que se realiza en campos y cotos habilitados, fuera del Parque Luro, el cual por ser una reserva natural no permite esa actividad.

El Parque, situado en un gran reservorio de caldenes en el centro de la provincia, es el primer coto de caza de la Argentina, donde Pedro Luro introdujo al ciervo colorado desde Europa.

Allí hay unas 7.600 hectáreas de bosques de caldenes, uno de los símbolos de la provincia, de las cuales 1.600 están destinadas a la actividad turística y recreativa, y donde se destacan sus dos principales atractivos: el natural y el histórico-cultural.

Sus atractivos naturales son de gran importancia en la oferta turística de la provincia por la singularidad del paisaje, en el que se presentan tres ambientes bien diferenciados, como son el bosque, la laguna y el médano. Allí convive fauna autóctona como el puma, zorro gris, zorrino y el ñandú, entre otros, con la exótica, como el ciervo colorado y el jabalí europeo, especies introducidas por Pedro Luro a principios del siglo XX.