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La izquierda ya trabaja en un plan de unidad sin Lula
La izquierda brasileña entró en crisis en 2016, cuando el Congreso destituyó a la mandataria Dilma Rousseff (2011-2016). Los problemas se agudizaron con las acusaciones de corrupción contra Lula, que al dejar el poder era el mandatario más popular de la historia reciente de Brasil.
Condenado a más de 12 años de cárcel por corrupción y lavado de dinero y con su postulación tan amenazada como su libertad, el caso del exmandatario llevó al PT a dar las primeras señales en pos de una candidatura alternativa a la del hombre que lidera holgadamente la intención de voto para el 7 de octubre.
"Lula es el favorito. Tiene una probabilidad muy grande de ser electo si es que consigue ser candidato. Ahora, un candidato de la izquierda apoyado por Lula también iría a la segunda vuelta. Cómo vamos a construir eso, cuál va a ser el nombre elegido si Lula no puede presentarse es otro asunto, que aún debe ser discutido. Hoy solo podemos avanzar en la unidad programática", dijo Zarattini.
Las fuerzas de izquierda lanzaron varios precandidatos. La oferta incluye a la diputada Manuela D'ávila, del Partido Comunista do Brasil, (PCdoB), al exdiputado Ciro Gomes, del Partido Demócrata Trabalhista (PDT), y a los muchos nombres en danza asociados al PSOL y al Partido Socialista Brasileño (PSB).
Tanto el PDT como el PSB apoyaron mayoritariamente la caída de Rousseff durante el juicio en el Congreso, un reflejo de los vaivenes de la política local, que demuestran las discrepancias en el seno mismo de la izquierda, aunque por el momento ningún candidato fuerte se perfila en el campo adverso.
| Agencia AFP |

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