2 de abril 2009 - 00:00

“La judeofobia se disfraza hoy de antiisraelismo”

Julio María Sanguinetti
Julio María Sanguinetti
«Nuestro partido es como el Laborista de Israel: construimos el país, pero en estos momentos la gente no nos vota...». Irónico y casi resignado a la suerte del Partido Colorado al que adhiere desde su juventud, el ex presidente uruguayo Julio María Sanguinetti declina amablemente hablar de la situación política de su país, de cara a las elecciones presidenciales. Sin embargo, «off the record», no se deshace precisamente en elogios respecto del candidato que hasta ahora parece encabezar las preferencias de los votantes uruguayos, el ex guerrillero tupamaro José Mujica, a quien sus propios correligionarios comparan con «un Viejo Vizcacha que da consejos y dice lo que la gente quiere oír, mechado con comentarios sobre las diez balas que tiene en el cuerpo».
El ex mandatario -cuya Presidencia de 1985 a 1990 marcó la restauración democrática en Uruguay- visitó la Argentina con su esposa Marta Canessa, invitado por la AMIA. En la sede de la mutual judía disertó (ante más de 800 personas) sobre la situación en Medio Oriente, junto al escritor Marcos Aguinis.
Brotes
En su ponencia, Sanguinetti dijo que los brotes antisemitas surgidos tras el conflicto en Gaza «se limitan -tanto aquí como en mi país- a unos pocos grupos de izquierda que se identifican con grupos palestinos, pero desde hace casi 90 años la política de Uruguay al respecto no varió».
El ex mandatario sostuvo la postura de que «hoy la judeofobia se disfraza de antiisraelismo, porque el antisemitismo liso y llano hoy es inaceptable. Sin embargo, la negación del derecho de Israel a su existencia es tan inaceptable como el odio clásico a los judíos».
Recordó que su país fue uno de los pioneros en la defensa del pueblo judío a tener un Estado. «Ya en 1920, en la Liga de las Naciones, precursora de la ONU, nuestro embajador planteó la necesidad de crear un Estado para los judíos en Palestina, en coincidencia con la declaración Balfour (el noble inglés que propuso crear un «hogar judío» en ese territorio, por entonces dominio de la Corona británica).
«Israel fue una víctima de la Guerra Fría, tanto a nivel de opinión pública como informativo. Y ahora, de los vaivenes de la irrupción del fundamentalismo islámico. La distorsión en el análisis del tema Medio Oriente tiene a Israel como víctima principal», dijo Sanguinetti.
Después, recordó que en pocas semanas se desarrollará en Ginebra la Asamblea de la ONU contra la Discriminación Racial -lo que se ha dado en llamar «Durban II», porque la que se hizo en esa ciudad africana fue virulentamente judeofóbica, superando incluso el mero concepto del antisionismo-. «Afortunadamente, países como Estados Unidos, Italia, Australia, ya anunciaron que no concurrirán; y las presiones hicieron que de las 74 páginas iniciales que tenía el informe contra Israel, hoy ya tiene 17... De todos modos, en la ONU, como se sabe, hay mayoría automática contra Israel».
Sanguinetti dijo que con la llegada de «un Gobierno más de derecha en Israel y uno más abierto en Estados Unidos se plantea una situación interesante, pero espero esfuerzos positivos de todas las partes para alcanzar la paz, en los que Egipto deberá seguir siendo la bisagra entre Occidente y los gobiernos más radicales del mundo árabe».
S.D.

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