30 de octubre 2014 - 00:00

La mejora de la economía aún no se siente a pleno

El Partido Demócrata, contra las cuerdas según las encuestas para las elecciones de mitad de mandato del martes, le pidió a Hillary Clinton que saliera a jugar a favor de candidatos partidarios en estados clave, como el diputado Sean Maloney en Nueva York. La ex primera dama juega su propio partido, dada la posibilidad de que busque en dos años llegar a la Casa Blanca.
El Partido Demócrata, contra las cuerdas según las encuestas para las elecciones de mitad de mandato del martes, le pidió a Hillary Clinton que saliera a jugar a favor de candidatos partidarios en estados clave, como el diputado Sean Maloney en Nueva York. La ex primera dama juega su propio partido, dada la posibilidad de que busque en dos años llegar a la Casa Blanca.
 Washington - Aunque la recuperación económica en marcha en EE.UU. es uno de los puntos básicos de la agenda de los demócratas de cara a las legislativas, su carácter titubeante y desigual genera desconfianza en los ciudadanos, lo que se convirtió en munición para los republicanos.

El presidente estadounidense, Barack Obama, se embarcó durante el verano (boreal) en una gira por el país en la que destacó que, al fin, la economía había salido de la "Gran Recesión", como se conoce el período posterior a la crisis financiera de 2008, el mayor bache de la economía en 80 años.

"Es incuestionable que nuestra economía es más fuerte hoy que cuando llegué al poder", afirmó a comienzos de octubre en un discurso la Universidad Northwestern, cerca de Chicago.

Desde la Casa Blanca no se cansaron de repetir en los últimos meses los progresos de algunos indicadores: el Producto Bruto Interno (PBI) creció en torno al 2% desde 2011 y la tasa de desempleo bajó desde el 9% en septiembre de 2011 hasta el 5,9% de 2014.

Asimismo, enumeran, el déficit fiscal se encuentra en mínimos de cinco años y el boom en la producción energética doméstica logró que los precios de la nafta en EE.UU. sean actualmente los más bajos desde 2011.

Sin embargo, los demócratas reconocen una cierta frustración al ver que esta mejora no se palpa en la calle. "También es incuestionable", agregó Obama, "que millones de estadounidenses aún no sienten lo suficiente los beneficios de una economía en crecimiento en sus vidas".

Es precisamente en ese punto en el que los republicanos trataron de concentrarse para sacar ventaja, apelando a su historia como el partido del empleo y la certidumbre económica.

Así se expresó Paul Ryan, congresista republicano por Wisconsin y excandidato a la vicepresidencia de EE.UU. en 2012, al subrayar que "la gente está harta de esta economía enferma, de crecimiento bajo" en una entrevista que brindó esta semana a la cadena Fox. Por eso, remarcó, "nuestro objetivo primordial será generar certidumbre para los empresarios, algo de lo que carecemos por la falta de liderazgo del presidente Obama" y disminuir el tamaño del Gobierno que se volvió "excesivo e ineficiente".

Para tratar de compensar esta aparente pérdida de iniciativa, los demócratas recurrieron a una de sus parejas políticas más potentes: Bill y Hillary Clinton.

La exsecretaria de Estado y más que posible aspirante a la candidatura presidencial en 2016 realiza un periplo por algunos de las carreras más disputadas para el Senado, donde los demócratas tratarán de mantener el control si no quieren perder las dos cámaras. Apoyará, entre otros, a los demócratas de Iowa, New Hampshire, Carolina del Norte, Colorado, Georgia y Kentucky. Por su parte, su marido y expresidente participó en diversos actos de campaña en Arkansas y en Luisiana, dos de los principales estados del sur de EE.UU. en disputa.

Agencia EFE

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