12 de marzo 2018 - 00:00

La meta es que la economía vuelva a crecer un 4% al año

Santiago - Los 23 ministros que asumieron sus cargos junto al nuevo presidente de Chile, Sebastián Piñera, coincidieron ayer en que trabajarán en pos del crecimiento económico del país y los derechos sociales, con prioridades que definirán esta semana.

En este segundo mandato de la coalición derechista desde la vuelta a la democracia en 1990 figuran seis ministros que formaron parte del anterior período de Piñera (2010-2014), y tres que se repiten en puestos estratégicos.

Al culminar la ceremonia de transmisión de mando en la sede del Congreso de Valparaíso, el ministro de Hacienda, Felipe Larraín, señaló que "la meta es recuperar el crecimiento" a fin de alcanzar un crecimiento promedio del PBI del 4% en los próximos cuatro años.

Ello se puede alcanzar "a través de políticas económicas y gestión de recuperación de confianza y de disminución de la incertidumbre. Hay que aprovechar los buenos ciclos de la economía internacional", dijo Larraín, que también dirigió las finanzas públicas en el primer Gobierno del conservador.

Por su parte, el ministro de Economía, José Ramón Valente, remarcó que Chile necesita una mayor "inversión y crecimiento", por lo que se creará una oficina de grandes proyecto.

El ministro de Educación, Gerardo Varela, señaló tras asumir su puesto que espera "poder hablar y dialogar con los estudiantes", ya que "estamos todos en el mismo bote y debemos mejorar la calidad e inclusión en la educación".

Varela aseguró en una de sus últimas entrevistas que "la gratuidad llegó para quedarse", respecto de una de las reformas más esperadas de la presidenta Michelle Bachelet, que durante su Gobierno posibilitó a 262.160 alumnos acceder gratuitamente a la educación superior.

En tanto, el titular de Defensa, Alberto Espina, informó que una de las prioridades de su cartera será "tener a las Fuerzas Armadas preparadas para garantizar la paz en el país".

"Avanzaremos en la institucionalidad para casos de catástrofe, y luego veremos la modernización de la carrera militar", afirmó, a la vez que se mostró comprometido con "custodiar la soberanía externa del país" y elevar los estándares de probidad en su labor.

El nuevo ministro de Justicia, Hernán Larraín, también dio declaraciones a los periodistas, y recalcó que el rumor acerca del cierre del penal militar de Punta Peuco, que se esparció el sábado fue "malintencionado", con el propósito de "generar un conflicto artificial".

La clausura de Punta Peuco, una cárcel en la que cumplen condena 122 exmilitares por violaciones a los derechos humanos, "no estuvo en la agenda del Gobierno anterior, ni tampoco ahora", puntualizó Larraín, quien sostuvo que trabajará por "mejorar la situación carcelaria de toda la población penal".

Agencia EFE y Ámbito Financiero

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