5 de febrero 2013 - 00:00

La muralla francesa, un duro desafío

Tsonga, Gasquet, Benneteau, Llodra y el capitán, Clement. Con este equipo, Francia arrolló a Israel el último fin de semana. En caso de que alguno se baje, los galos cuentan con ricas variantes.
Tsonga, Gasquet, Benneteau, Llodra y el capitán, Clement. Con este equipo, Francia arrolló a Israel el último fin de semana. En caso de que alguno se baje, los galos cuentan con ricas variantes.
Con España sorpresivamente fuera de competencia en la primera ronda de la Copa Davis, las potencias tenísticas que quedan en carrera son República Checa, último campeón, Estados Unidos, el más ganador de la historia con 32 títulos, y Francia, con nueve Ensaladeras en su palmarés y un presente nutrido de talentosos tenistas. Y, precisamente, los galos serán el próximo rival del equipo argentino en abril, cuando choquen por los cuartos de final, probablemente en el estadio Mary Terán de Weiss, en Parque Roca. Este fin de semana, los europeos aplastaron a Israel por 5-0 en el Kindarena de la ciudad de Rouen.

Desde junio del año pasado, Arnaud Clement, de 35 años, asumió como capitán del conjunto francés, en reemplazo de Guy Forget, quien estuvo al mando desde 1999 y logró el título en 2001. Oriundo de la ciudad de Aix En Provence, Clement representó a su país en 18 series de Copa Davis en la última década, todo un símbolo. Y para esta primera ronda, ante los israelíes, citó a Jo-Wilfried Tsonga, Richard Gasquet, Julien Benneteau y Michael Llodra, en lo que fue su presentación como conductor. Dentro del equipo, el líder indiscutible es Tsonga, Nº 8 del mundo, aunque en febrero de 2012 alcanzó el quinto lugar, su mejor ranking. Unos escalones por debajo asoma Richard Gasquet, 10º de la ATP, dueño (quizás) del mejor revés a una mano del circuito. Ambos contribuyeron con tres puntos ante Israel, dos aportados por Gasquet. En el dobles, los galos tienen a dos veteranos como Benneteau y Llodra. Este último atesora 23 títulos en su carrera, dos con Benneteau como compañero.

Todos los recién mencionados llegarán en condiciones para la serie ante la Argentina. Pero "Les Bleus" se caracterizan por su variedad. Y ahí surge un pelotón de tenistas que podrían formar un segundo equipo, también competitivo, conformado por top 100. Gilles Simon (Nº 14), Jeremy Chardy (Nº 26 y verdugo de Juan Martín Del Potro en el último Abierto de Australia), Benoit Paire (Nº 43), Paul-Henri Mathieu (Nº 54), Guillaume Rufin (Nº 93), Edouard Roger-Vasselin (Nº 98) y Gaël Monfils, quien hoy ocupa el puesto 108 (fue Nº 7 en 2011) y volvió a jugar esta temporada tras superar una tendinitis en las rodillas.

Por el lado argentino, seguramente Martín Jaite cuente con los mismos jugadores que vapulearon por 5-0 a Alemania en Parque Roca, con la variante de sumar a Eduardo Schwank, quien se recupera de una cirugía en la muñeca derecha. El problema es que, si bien avisó que llamará a Del Potro para tratar de que revea su declinación de participar este año en la Copa Davis, lo más seguro sea que el tandilense se mantenga firme en su tesitura. Ante la ausencia del número uno albiceleste, Francia emerge como una muralla más difícil de saltar que los alemanes. Para colmo el historial es más que adverso: los galos se impusieron en los cinco enfrentamientos previos: en 1952 (París, sobre polvo de ladrillo), en 1955 (París, polvo de ladrillo), en 1960 (París, polvo de ladrillo), en 1982 (Buenos Aires Lawn Tennis Club, polvo de ladrillo) y, el último, en la semifinal de 2010, en Lyon, sobre superficie rápida.

El último fin de semana, la Argentina contó con el plus de fortuna de que se lesionara la mejor raqueta alemana, Philipp Kohlschreibre, el primer día de la serie, sacó pecho en la adversidad y se mantuvo en la elite mundial por 12º año consecutivo. Ahora, ante los franceses, la empresa será aún más compleja. Sobre todo sabiendo que contar con Del Potro, hoy por hoy, resulta una utopía.

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