17 de marzo 2011 - 00:00

La Niña terminará este mes

La perspectiva agroclimática para la campaña agrícola actual de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires indica que se espera que el fenómeno de la La Niña 2010-2011, que finaliza a fines de marzo, perturbará, con su acción residual, la marcha del clima en gran parte del área agrícola.

«El episodio de La Niña que viene afectando a la campaña agrícola 2010-2011 observa un desarrollo significativamente superior a la media por lo que ha sido calificado como uno de los más intensos de las últimas décadas», sostuvo el informe de la Bolsa porteña.

Esta situación «genera preocupación en los medios productivos y contribuyó a la tendencia alcista de los mercados».

Este fenónemo constituye la fase fría del fenómeno de «El Niño Oscilación del Sur» (ENSO) y se encuentra asociada a un incremento de la intensidad de los vientos alisios ecuatoriales y a un enfriamiento del Océano Pacífico Ecuatorial.

Los episodios bien desarrollados producen lluvias por debajo de lo normal, desde noviembre hasta marzo, en el sur del Brasil, el Uruguay, el este de la Región del Chaco, la mesopotamia y la región pampeana. Por el contrario, el norte y el centro-oeste de Sudamérica (Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia y el norte del Brasil), el NOA y gran parte de cuyo observan precipitaciones sobre lo normal.

En el Paraguay, sus efectos son positivos en el extremo norte del área agrícola oriental, y negativos en el Sur. Entre ambas áreas se ubica una franja de transición que, según la intensidad del episodio en curso, se comporta en forma positiva o negativa.

«Afortunadamente, el presente escenario climático incluye la presencia de extensas áreas con aguas con temperatura superior a lo normal en el Océano Atlántico, las cuales, aunque de una manera muy irregular, compensaron en buena parte los efectos negativos de La Niña», se expresó.

De este modo, entre enero y febrero se observaron una serie de lluvias, que llevaron oportuno alivio a gran parte del área agrícola nacional.

Según es su evolución usual, a partir de comienzos de febrero, La Niña 2010/2011 entró en un proceso de disipación y se aguarda que termine su ciclo hacia el comienzo del otoño.

A partir de ese momento, comenzará a definirse un nuevo escenario climático, cuyo signo aún no se encuentra determinado con claridad ya que puede ser Neutral, El Niño o, inclusive, una nueva La Niña.

Un problema que generan frecuentemente los episodios de La Niña es que el comienzo de la campaña agrícola siguiente se produce con reservas de humedad escasas y es precedida por una temporada otoño invernal seca y con heladas severas.

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