5 de diciembre 2012 - 18:12

La nueva frase mágica: “en banc”

Es la próxima apuesta oficial. La reapertura del canje quedó descartada

Los mercados habían descontado el rechazo de la Cámara de Apelaciones del 2° Circuito en Nueva York al pedido de NML Capital. Nadie se vio sorprendido. Ahora, las miradas se concentrarán en primer lugar por el resultado de la apelación «en banc» efectuada por el Gobierno argentino ante el plenario de 13 miembros de esa Cámara de Apelaciones. Las probabilidades de que tomen la causa y juzguen en detalle la aplicación del «pari passu» (es decir, poner en el mismo nivel a la deuda que surgió de los canjes de 2005 y 2010 con la que aún permanece en default desde 2001) son bajas pero existen. Si ello sucediera, implicaría un giro total en esta batalla legal con fondos buitre dado que lo que estaría en revisión es el núcleo de esta causa.

Un elemento que cambió radicalmente la postura antiargentina imperante en los tribunales de Nueva York fue la aparición en escena de los terceros damnificados. Concretamente, el grupo de tenedores de bonos surgidos de los dos canjes efectuados en 2005 y 2010 liderados por Gramercy y Fintech puso claro los costos que tenía aplicar el fallo de Griesa. Y esta aparición es la que alimentó la probabilidad -de nuevo, es baja pero existe- de que avance la apelación «en banc» y sean los 13 jueces de esa cámara de segunda instancia que se ocupen del caso argentino. Sería el mejor regalo de Navidad para el equipo económico.

Del otro lado del mostrador, los mercados deberán digerir una cuestión que exacerbó optimismo y la sensación de que la Argentina iba rumbo a dar un giro total en relación con el 7% de la deuda aún en default (mayormente en manos de fondos buitre). Se trata de una eventual reapertura del canje de la deuda previo levantamiento de la «ley cerrojo». En el equipo económico no existe la intención de avanzar en ese sentido. Se sabe de antemano que los fondos buitre no aceptarán ingresar y que sólo es algo simbólico.

Haciendo una estimación de los dueños de ese 7% de papeles aún en default, se llega a que los fondos buitre poseen un 2,5%, pequeños inversores otro 2,5% y que otro 2% se encuentre en la papelera de reciclaje (con papeles inmersos en una sucesión por muerte de su titular, tenedores fallecidos que los tenían en cuentas no declaradas, etc.). No hay interés en el Ministerio de Economía de movilizarse sólo para atacar un 2,5% adicional de la deuda caída en default. Se pasaría del 93% a sólo un 95,5% del total reestructurado. En la plaza financiera se sostiene que se pierde una gran oportunidad al no reabrirse el canje. Van más allá los analistas de bancos y aseguran que el país corre el riesgo de que la presentación efectuada tras la bomba lanzada por Griesa el 26 de noviembre -se habló por primera vez de levantar la «ley cerrojo»- sea calificada como oportunista.

Un punto principal pendiente es la situación del Bank of New York Mellon. Todo indica que la Cámara de Apelaciones mantendrá tras el 27 de febrero, fecha de la madre de todas las batallas entre la Argentina y los buitres, las medidas contra el mecanismo de pago vía esa entidad.

La novedad es que ayer, según la agencia Télam, ese agente de pago del país pidió permiso para participar de la audiencia del 27 de febrero, basándose en que su «obligación es con los tenedores de bonos» y no con la Argentina, en relación con los pagos de la deuda que quiere capturar NML Capital.

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