Ayer asumió la cúpula de la entidad fabril, muy preocupada por la competencia asiática, la crisis en Brasil, la actividad y el dólar.
Traspaso. Miguel Acevedo recibe el saludo del exjefe de la UIA, Adrián Kaufmann, a quien le tocó pilotear la entidad en la transición política.
Después de 15 años de alternancia entre la línea interna de los "Industriales" y los de la "Celeste y Blanca", ayer asumió la nueva cúpula de la UIA embanderada en la lista "Unidad" y presidida por Miguel Acevedo. Así vuelve a sentarse en el sillón de la presidencia el hombre de Aceitera General Deheza, después de haberlo ocupado, interinamente, en 2011.
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Luego de la transición a manos de Adrián Kaufmann (Arcor), Acevedo sabe que varios de los desafíos advertidos en las últimas Conferencias Industriales aún siguen en pie. Dijo ayer al asumir: "Argentina está ante el desafío de recrear las dinámicas virtuosas de la inversión, el empleo y la agregación de valor. Esto cuenta sobre todo para la industria por su condición federal". Por ello no desaprovechó la oportunidad en su "presentación en sociedad" de alertar sobre los riesgos de reconocer a China como economía de mercado, del impacto de la crisis política brasileña, el crecimiento de las importaciones, la competitividad del tipo de cambio y las paritarias. En tal sentido no ocultó su inquietud por un reciente cambio metodológico para el tratamiento de los bienes importados de China ante denuncias de dumping, implementado por el secretario de Comercio Miguel Braun.
A pesar de que la UIA acompañó al presidente Macri en la gira por Asia, Acevedo no dudó en sentar bandera y afirmar que para la entidad: "China no es una economía de mercado". "No hay precios similares de productos para comparar con terceros mercados. El precio chino es como el INDEC de Moreno", sentenció y avisó que estos temas serán tratados en próximas conversaciones con el gobierno. Vale señalar que ahora está pendiente una reunión "protocolar" con Macri para presentar las nuevas autoridades, aunque muchos de ellos son caras conocidas para el presidente como Luis Betnaza (Techint), Daniel Funes de Rioja (Copal) o el CEO de Fiat, Cristiano Rattazzi.
Si bien Acevedo procuró no cargar las tintas sobre el tipo de cambio, aunque habló de una dispersión entre sectores, enfatizó que el camino es ganar competitividad; y que lo importante era volver a tener una inflación normal, que el salario alcance y que los precios sirven para vender y para reponer stock", dijo. Al respecto consideró de cara al cierre de las paritarias que lo importante era mirar hacia adelante, y si es necesario luego dar un ajuste así será pero no pedir sólo por el pasado. "Hay que ganar productividad", afirmó. Entre el temor a la competencia China y la nueva crisis política en Brasil, se filtró el tema de las importaciones, sobre el cual Acevedo consideró que si bien no había una avalancha generalizada no se podía subvencionar las compras externas, si no se engendrarán problemas. "A los exportadores nos pasa lo mismo, nos cierran mercados", señaló. Sobre Brasil reconoció su preocupación personal por el "efecto Temer". "Me preocupa mucho por nuestra economía y porque las gran parte de las exportaciones van a Brasil. En ese sentido sostuvo que la Brasil-dependencia es un problema y hay que reducirla. "Antes nos traccionaban pero ahora se vuelve a frenar y nos golpeará" en momentos en que algunos sectores domésticos veían brotes verdes luego de 17 meses consecutivos de caídas en la producción. "Vemos una reactivación amarreta, que pensábamos iba a ser mejor", reconoció Acevedo quien se manifestó contrario a las soluciones de las megadevaluaciones. Según comentó si bien los números no dan cuenta aún de esto, entre empresarios ya arrancó.
En cuanto a los escandalosos casos de corrupción señaló que "en Brasil hay una corrupción masiva. En la Argentina no veo que sea tan así, pero hay poca transparencia". Por último, Acevedo habló de inversiones: "hay sectores industriales que están invirtiendo, pero hay otros que están haciendo los números y no les dan para invertir, no es que no quieran porque la industria nacional es la primera mira en la Argentina".
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