5 de febrero 2009 - 01:09

La oposición, por una vez, pide que se ajuste el gasto

Todo el directorio del acuerdo UCR-Carrió se reunió en el Senado para lanzar el plan anticrisis de la oposición. Ernesto Sanz, Rubén Giustiniani, Gerardo Morales, María Eugenia Estenssoro y Margarita Stolbizer exigieron también reparto de ATN.
Todo el directorio del acuerdo UCR-Carrió se reunió en el Senado para lanzar el plan anticrisis de la oposición. Ernesto Sanz, Rubén Giustiniani, Gerardo Morales, María Eugenia Estenssoro y Margarita Stolbizer exigieron también reparto de ATN.
El radicalismo, el socialismo y la Coalición Cívica presentaron ayer su primer paquete de medidas en conjunto para paliar la crisis que afecta al campo y le exigieron a Cristina de Kirchner que convoque inmediatamente a sesiones extraordinarias para que el Congreso las debata. En ese paquete incluyeron la suspensión de las retenciones a las exportaciones de granos, la eliminación del IVA a la canasta básica y la redefinición de todo el plan de obra pública del Gobierno.
La presentación del primer plan de las tres fuerzas fue, en realidad, una declaración de principios que difícilmente tendrá efectos. Si bien es cierto que el pedido para suspender retenciones se suma a las presiones que varios gobernadores peronistas ejercen sobre Néstor Kirchner en el mismo sentido, el propio kirchnerismo anunció ayer que no habrá sesiones extraordinarias. Por las dudas, se aclaró, también, que de haber medidas para el campo, éstas saldrán de la Casa Rosada y no del Congreso. En medio de la crisis económico-financiera interna y externa y de las pujas dentro del justicialismo, sería imposible que el Gobierno habilitara los recintos de Diputados y el Senado para darle tribuna libre a la oposición.
Los tres partidos explicaron ayer que esta semana presentarán proyectos de ley que girarán sobre «tres ejes fundamentales»: proteger la producción, el empleo y el consumo. Y anunciaron que ayer le enviaron una carta a Cristina de Kirchner para pedirle que convoque a sesiones extraordinarias: «Es el Congreso el lugar para abordar las consecuencias para la Argentina de la crisis financiera internacional y de la sequía que afecta al campo», dice ese texto.
El paquete de medidas incluye:
- Eliminación de IVA en los productos de la canasta básica alimentaria.
- Suspensión de las retenciones a las exportaciones de granos por un ciclo agrícola.
- Eliminación de las retenciones para leche y carne.
- Respecto de la carne, apertura de las exportaciones; eliminación del ROE para las distintas producciones, aplicando el espíritu de la Ley 21.453. Eliminación de la Resolución 42 de la ONCCA.
- Creación de un fondo de $ 3.000 millones integrado por recursos de ATN acumulados y no distribuidos. Se establece un porcentaje de ese fondo para asistencia directa a los productores, otro porcentaje en créditos a los productores a tasas subsidiadas (no superiores al 6%) y otro para inversiones productivas. La administración del fondo estará a cargo del ministro de la Producción de la Nación y el Consejo Federal Agropecuario.
- Modificar la Ley 22.913 que crea la Comisión Nacional de Emergencia Agropecuaria
incorporando como miembros plenos a un representante por cada una de las entidades agropecuarias nacionales y de cada una de las provincias en que se haya declarado la emergencia.
Las protestas contra la política del Gobierno arrancaron con el socialista Rubén Giustiniani: «Es inaceptable que en el marco de esta crisis el Congreso no trabaje; desde 1973 no hay antecedentes de que el Parlamento no sea citado antes del comienzo de las sesiones ordinarias».
Por el radicalismo, el jujeño Gerardo Morales anunció que convocará a una audiencia en el Congreso para la tercera semana de febrero donde estarán invitadas todas las asociaciones del campo. Será una reedición de la audiencia en el Senado por la Resolución 125 que precipitó los votos de muchos senadores en contra de la medida del Gobierno.
Junto con Morales, Giustiniani y María Eugenia Estenssoro aparecieron, en una estudiada foto para reflejar el acuerdo, los radicales Ernesto Sanz, Alfredo Martínez, Juan Carlos Marino, Pedro Azcoiti y Sandra Rioboó, los diputados de la CC Fernanda Gil Lozano y Horacio Alcuza, su aliada Marta Velarde y los dirigentes Margarita Stolbizer y Gerardo Conte Grand.
Velarde, que se alejó del kirchnerismo en medio de la crisis por la Resolución 125 y se acercó a Elisa Carrió, fue una de las más duras contra la Casa Rosada: «La sequía más importante es la de un Gobierno que carece un programa para crear condiciones de producción a futuro. El Gobierno hace repartir forraje y cheques. Así sólo se alimenta el estado clientelar», dijo.

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