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La oposición venezolana pierde la calle mientras Maduro refuerza su poder
El antichavismo no logra un consenso sobre qué pasos tomar luego de la instalación de la Asamblea Constituyente.
“RESISTENCIA”. Es el nombre del grupo que llevó adelante las protestas más duras contra el Gobierno de Nicolás Maduro. Muchos de sus miembros fallecieron durante los choques contra las fuerzas de seguridad.
A mediados de julio, dirigentes de oposición hablaron de no permitir que se impusiera "un fraude constituyente" y llamaron a la "calle sin retorno". En una de esas protestas casi detienen a Amé, en medio de la anarquía de bloqueos de calles -con troncos, escombros y basura quemada-, dispersados por las fuerzas de seguridad. Pero la Constituyente fue elegida el 30 de julio sin participación de la oposición, entre denuncias de fraude y un fuerte rechazo internacional. Muchos lo asumieron como una derrota. Luego, la decisión de ir a las regionales causó fisuras en la MUD.
"Llamamos a los venezolanos a las calles con un propósito, que era la salida del dictador" y ahora "exigen coherencia", dijo María Machado, dirigente del ala más radical de la oposición. Machado se dice fiel al "mandato" de 7,6 millones de votos que según la MUD recaudó contra la Constituyente y a favor de renovar los poderes públicos, en un plebiscito simbólico el 16 de julio. Acudir a unas elecciones de gobernadores, añadió, chocaría con ese precepto.
"Se estaría convalidando el golpe de Estado, reconociendo una Asamblea Constituyente fraudulenta y cubana y legitimando un Consejo Nacional Electoral que el mundo entero reconoce como fraudulento", indicó Machado, cuyo partido Vente, al igual que el pequeño ABP, no participarán.
"La única salida que tenemos es la de carácter electoral", opinó por el contrario el diputado Henry Ramos Allup, del partido socialdemócrata Acción Democrática.
Ramos aseguró que ganar la mayoría de las gobernaciones representaría un "golpe terrible" para Maduro, que presionaría unas presidenciales. "Hemos demostrado que cuando tenemos los votos ganamos", dijo en referencia a la maquinaria movilizada que los llevó a arrasar en los comicios legislativos de diciembre de 2015 y a conquistar la mayoría en el Parlamento.
No es la primera vez que la calle se enfría. La última vez fue en noviembre de 2016, cuando la oposición tuvo un fallido diálogo con el gobierno tras fracasar un referendo revocatorio contra Maduro, bloqueado por la justicia y el CNE.
Entonces la MUD perdió siete puntos de popularidad. "Toda decisión supone riesgos, costos", subrayó Ramos, tras admitir que "algunos se cansaron, se decepcionaron".
Las manifestaciones se reanudaron el 1 de abril, luego de que el máximo tribunal de justicia asumiera temporalmente las competencias del legislativo, y se avivaron con la convocatoria a la Constituyente.
"Aquí nadie salió a manifestar para la abstención electoral, todo lo contrario. Para pedir elecciones", subrayó Ramos, al criticar que algunos traten "de chantajear con los muertos" señalando que los manifestantes que fallecieron no protestaban por unos comicios regionales.
Amé, que vio caer a su amigo Neomar Lander, no está convencida: "Él no murió para que otro se inscriba a gobernador".
| Agencia AFP |


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