La otra campaña: parecidos, ausencias y colores amigos

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 El optimismo de manual de consultores y publicistas llevó a candidatos de partidos enfrentados a coincidir en el mensaje de campaña: Gustavo Posse, radical de San Isidro, hasta ahora aliado de Sergio Massa, y Juan Patricio Mussi, peronista de Berazategui y candidato K, comparten el monosílabo "Sí en sus campañas electorales.

Mussi y Posse integran el pelotón de anotados para la sucesión de Daniel Scioli en el "sillón de Dardo Rocha", butaca del gobernador bonaerense. Los dos protagonizan, por el impedimento de hacer publicidad en medios audiovisuales fuera del plazo de campaña, la batalla callejera entre los candidatos bonaerenses que tiene varias particularidades.

Veamos:

•El objetivo primordial de todos los anotados es lograr visibilidad y nivel de conocimiento. Salvo Martín Insaurralde, que tiene conocimiento, pero no tiene -hasta acá- espacio político desde el cual competir, los demás están en proceso, con distintos niveles, de instalación. Curiosamente, uno de los que registra buenos indicadores, Diego Bossio, titular de la ANSES, todavía no se lanzó a la campaña de vía pública y apostó, hasta acá, a los raids mediáticos y, sobre todo, a la publicidad web, en especial en YouTube. Es un dato particular que los dos más conocidos, Insaurralde y Bossio, no tengan publicidad callejera, más allá de alguna residual que quedó del lomense cuando fue candidato en 2013.

Mussi arrancó la campaña en octubre en paralelo a otro alcalde del sur: Fernando Espinoza, de La Matanza, que además es presidente del PJ bonaerense. Los dos, peronistas y K, repiten la lógica histórica del color azul, aunque matizan esa linealidad con detalles. El de Berazategui, que primero aparecía solo, incorporó en una última tanda a Cristina de Kirchner mientras que Espinoza, que usó el previsible logo FE -sigla de su nombre y apellido, que repite el nombre del partido de Gerónimo "Momo" Venegas-, pinceló sus carteles azules con un toque naranja, el color identitario de Daniel Scioli.

•Otro rasgo dentro del dispositivo oficial es que dos candidatos, Florencio Randazzo y Julián Domínguez, aparecen en la galería de las gigantografías y la cartelería electoral de la provincia -los dos lucen en grandes afiches junto a Cristina de Kirchner-, pero lo hacen como candidatos presidenciales, aunque no suena descabellado imaginar que alguno baje a la provincia. No apareció, por ahora, ningún otro postulante en vía pública, como no irrumpió, más allá del inicial movimiento de Santiago Montoya, ningún postulante desde el sciolismo a la gobernación.

La linealidad de colores del peronismo K, que desafía Scioli, no se registra en el principal espacio opositor, el Frente Renovador de Sergio Massa, donde se empezó a producir un fenómeno sintomático: Darío Giustozzi eligió hace tiempo el verde como color propio y redujo a un pequeño detalle el logo +A15 de Massa. En cambio, Felipe Solá apareció en los paredones respetando el esquema publicitario del tigrense, lo que trasluce niveles de empatía entre los candidatos locales y el candidato presidencial.

•En la misma línea, Posse modificó sus gigantografías: pasó de posar sonriente con Massa, todo en la gama de colores del FR, a lucir sonriente, pero solo, con el mensaje "Sí y sin el rojo/amarillo/magenta de la campaña nacional del tigrense. Si los afiches hablan de relaciones políticas, los de Posse son más que obvios sobre el momento.

Mónica López, una de las dos damas que se anotan para la sucesión de Scioli -Margarita Stolbizer, de UNEN, figura en las encuestas, pero dice que no quiere ser-, está con el protocolo massista, pero lanzó una nueva edición de afichería donde el clásico fondo negro de Massa lo cambió por el color blanco. Salvo Solá, todos parecen ir despegando de la identidad directa con el tigrense al menos en lo relacionado con afichería.

•El macrismo apostó, al igual que Bossio, a los mensajes web. María Eugenia Vidal, la vicejefa de Gobierno porteño, que aparece como la candidata -ya única, porque Jorge Macri mandó a retirar las gigantografías con las que buscaba posicionarse como candidato provincial- del macrismo en la provincia, combina sus presencias en redes con bajadas donde invita a un juego con espejos como metáfora política, todo dentro del mensaje único del espacio que es, hasta acá, Mauricio y Vos.

Sin el despliegue de otros candidatos, anotados de UNEN como Miguel Bazze por el alfonsinismo o Jorge Ceballos de Libres del Sur mantienen sus campañas de posicionamiento, aunque ese sector, luego de un fin de 2014 cargado de cruces y tensiones internas, ni siquiera sistematizó su campaña presidencial. El único que se mantiene visible en la campaña de vía pública es Ernesto Sanz.

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