20 de enero 2015 - 00:00

La pelea por la Casa Blanca toma ya temperatura

 Washington - La campaña estadounidense para las elecciones presidenciales de 2016 no tiene aún ningún candidato oficial, pero a un año de las primarias, comienzan a surgir nombres potenciales. La carrera cuenta con muchas caras nuevas y algunos nombres famosos como Clinton, Bush y Romney.

Entre los demócratas, Hillary Clinton es la gran favorita. Pero en 2007, la también favorita de ese partido para las primarias fue derrotada por Barack Obama.

Hillary Clinton no ha aparecido en público desde el 16 de diciembre, y su próxima intervención está prevista para el 21 de enero en Canadá.

¿Cuándo se lanzará? En la primavera boreal, especulan los periódicos estadounidenses, algunos previendo que podría ser en abril.

La demócrata tiene todos los motivos para posponer su declaración después de que una eventual rival, la senadora Elizabeth Warren, al parecer se está retirando de la carrera, según dijo en una entrevista con la revista Forbes.

La sorpresa es Mitt Romney, el perdedor de las primarias republicanas de 2008, y quien fuera derrotado por Obama en las elecciones presidenciales de 2012. A pesar de que durante meses negó estar interesado en un tercer intento por alcanzar el sillón presidencial, comenzó a llamar a sus aliados diciendo que lo está pensando seriamente.

"Dijo que aún está lejos de tomar una decisión, pero pienso que tendremos una respuesta en el corto plazo", comentó Thomas Rath, quien habría recibido una llamada del propio Romney.

Es poco común en el escenario político estadounidense que un candidato que haya perdido en las presidenciales se postule nuevamente. Pero Richard Nixon, derrotado en 1960, obtuvo la presidencia en su segundo intento en 1968, y Ronald Reagan perdió dos veces las primarias, en 1968 y 1976, antes de ser elegido en 1980.

"Desde el punto de vista de Mitt Romney, la campaña está abierta: no hay nada definido, no hay favoritos entre los republicanos, y estos a su vez estiman que Hillary Clinton puede ser vencida", dijo Antoine Yoshinaka, profesor especializado en elecciones estadounidenses de la American University.

Jeb Bush, hijo y hermano de expresidentes, es el único republicano que realmente ha comenzado a moverse, sin formalizar aún su candidatura. Él "explora activamente" la posibilidad de lanzarse tras el sillón presidencial, creó un comité de apoyo y ya comenzó a recaudar fondos para una campaña.

Cuando era gobernador de Florida, de 1999 a 2007, Jeb Bush tenía reputación conservadora, pero anunció que haría una campaña más inclinada al centro. Sus obsesiones: las reformas del sistema educativo y las leyes sobre inmigración.

Exceptuando a Carly Fiorina, exjefa de Hewlett-Packard, todos sus eventuales rivales son hombres: los gobernadores Chris Christie (Nueva Jersey), Scott Walker (Wisconsin), Rick Snyder (Michigan) y Bobby Jindal (Luisiana); los exgobernadores Rick Perry (Texas) y Mike Huckabee (Arkansas); y los senadores Rand Paul (liberal), Ted Cruz (conservador del Tea Party) y Marco Rubio (de origen cubano). Ben Carson, un neurocirujano negro muy popular en el seno del Tea Party, y el exsenador Rick Santorum, de la derecha cristiana, también figuran en la lista.

Pocos tienen verdaderas posibilidades de ser candidatos, pero para los más jóvenes, 2016 podría servirles como globo de ensayo.

"Lanzarse a la carrera permite construir una base de apoyo, incluso si el objetivo real es la elección de 2020 y no la de 2016", dijo Karlyn Bowman, del 'think tank' conservador American Enterprise Institute.

Agencia AFP

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