La “Peña del Senado” llega a La Rioja y busca despegarse de agenda legislativa

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El objetivo de los encuentros empujados por el entrerriano Edgardo Kueider y el correntino Carlos Espínola, entre otros, es reforzar el voto peronista en el interior y escanear reclamos productivos que nunca llegan al Congreso.

La “Peña del Senado”, que nació semanas atrás con un viaje de varios legisladores kirchneristas y de aliados a Tucumán, llegará en las próximas horas a La Rioja. El objetivo de estos encuentros, que son empujados por el entrerriano Edgardo Kueider y el correntino Carlos Espínola, entre otros, es reforzar el voto peronista en el interior y escanear reclamos productivos y sociales que nunca llegan al Congreso.

“Tenemos que ir a las provincias y ver los problemas ahí mismo. No podemos esperar a que lleguen los reclamos para ayudar. Tenemos que conocer de primera mano lo que precisa el interior”, resumieron desde el Frente de Todos cuando Ámbito adelantó el viaje de los senadores.

Con el primer movimiento en Tucumán y la presencia asegurada del jefe de Gabinete y exgobernador de dicho distrito, Juan Manzur, varios integrantes del grupo -en especial, del cristinismo- se sumaron a dicha visita y cayeron como paracaidistas para no quedar afuera del festín de fotos, bienvenidas y declaraciones a los medios locales.

En esta ocasión, un grupo de casi 20 senadores será recibidos hoy con una cena por el gobernador riojano, Ricardo Quintela. Al día siguiente, en tanto, asistirán a la Casa de Gobierno, visitarán un parque eólico e irán a una empresa de internet.

Lo curioso de todo esto es que algunos estarán el sábado en otro encuentro, junto a dirigentes y exgobernadores en Mendoza, que organiza la senadora cristinista Anabel Fernández Sagasti. La energía para invitar a decenas de personas llamó la atención en despachos de varios distritos. “Al menos, en La Rioja ganaron las elecciones y no perdimos las últimas veces por paliza”, reconocieron a este diario desde un despacho provincial. Se referían, claro está, a la camporista.

El encuentro “Peronismo Futuro” que promociona Fernández Sagasti también fue tomado con pinzas desde otro sector del Frente de Todos. “En la invitación aparece ‘soberanía política’. Me gustaría saber de quién”, se escuchó anoche.

Estas situaciones también derivan en patinadas a la hora de la comunicación, con voceros más preocupados en comentarse lo que preguntan periodistas que sobre la actividad de los legisladores, situación que ocurre en ambas Cámaras del Congreso.

Lo que buscan los senadores, por otra parte, es desprenderse de una rutina encorsetada en la Cámara alta que también incluye hostigamiento desde el propio cristinismo. Un ejemplo claro: las intervenciones de Oscar Parrilli en plenarios de comisiones contra el acuerdo con el FMI, votado por varios compañeros de bloque que deben congelar la cara durante las reuniones en cuestión.

El road show por La Rioja será una de las pocas actividades de la semana para el interbloque del Frente para la Victoria. En la bandeja de iniciativas a tratar en el Senado continúa la modificación de la integración de la Corte Suprema de Justicia. Hay otras en camino.

Para inicios de junio, en tanto, se espera la primera -y demorada- asistencia de Manzur para informar, como jefe de Gabinete, un resumen de los últimos meses de la gestión. Con poco, hará mucho más que su antecesor y el actual Canciller, Santiago Cafiero. Sin embargo, hay desconfianzas en el interbloque en cuanto a pedidos que haría el cristinismo sobre otros funcionarios. En ese plato aparecen el viajante Matías Kulfas (Desarrollo Productivo), Martín Guzmán (Economía) y el no tan silencioso secretario de Asuntos Estratégicos, Gustavo Béliz.

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