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La política de Trump se pone a prueba en las elecciones legislativas
El presidente republicano lideró una maratón de actos proselitistas el último fin de semana, donde volvió a agitar su discurso antiinmigratorio. Los demócratas buscan dar el golpe.
PROTAGONISTA. Donald Trump no está en la boleta pero encabezó la mayoría de los actos en los estados donde su partido corre el riesgo de perder escaños. Ayer estuvo en Cleveland, Ohio y en otras dos ciudades.
Con un estilo que mezcla declaraciones grandilocuentes, lenguaje llano y toques de un humor con el que fustiga a sus detractores, Trump coloca a los votantes en la vicisitud de elegir entre su gestión, con la cual la expansión de la economía llevó al desempleo a un mínimo de 3,7%, y su visión de la seguridad, y las posturas de los demócratas, a los que califica de izquierdistas extremos.
La estrategia de centrar todo el debate político sobre sí mismo es una apuesta, al igual que el viraje de su discurso, que pasó de elogiar los logros económicos de su gestión a una narrativa dura -y que algunos califican de racista- en la que denunció la inmigración ilegal como una "invasión".
A pocos días de las elecciones, Trump envió a miles de efectivos a la frontera con México y sugirió que si los migrantes centroamericanos de las caravanas de miles de personas que marchan hacia Estados Unidos tiraban piedras a los agentes, éstos podrían responder con tiros, aunque después se retractó.
El mensaje que repite es que los demócratas convertirían al país en un agujero negro de crímenes y drogas. "Ellos quieren imponer el socialismo en nuestro país. Y quieren borrar las fronteras de Estados Unidos", dijo la noche del domingo en un encendido mitin en Chattanooga, en Tennessee, en el centro del país.
Esta táctica le funcionó en 2016 cuando en contra de todos los pronósticos logró salir elegido, pero estos discursos también irritan a muchos, lo que le ha dado a los demócratas una esperanza de una mayor movilización.
Uno de las mayores interrogantes es cómo va a reaccionar el electorado a la agresiva retórica contra la inmigración de Trump y específicamente si esto va a afectar de una forma u otra al voto latino, en un país donde 29 millones de hispanos están registrados para sufragar. Pese a que el presidente estadounidense tiene el rechazo mayoritario de la comunidad latina, casi 30% de los votantes hispanos lo apoyaron en 2016.
En Estados Unidos los presidentes suelen perder terreno en el Congreso en las primeras elecciones de mitad de mandato, pero la economía sopla a favor de Trump y podría ayudarlo a romper este precedente.
De acuerdo con una encuesta encargada por el diario The Washington Post y ABC News, los demócratas tienen ventaja de 50% frente a 43% en la cámara baja, pero esta diferencia se ha reducido desde los 14 puntos con los que contaban en agosto.
Sin embargo, las encuestas no muestran la correlación con la gente que realmente va a votar y en este punto incluso los pronósticos de tormenta en el este del país podrían tener un impacto.
Los demócratas sacaron su principal arma en los últimos días de campaña: el expresidente Barack Obama salió a auxiliar a un candidato demócrata en Indiana que podría perder su escaño. "El carácter de nuestro país está en la boleta", dijo Obama.
| Agencias AFP, ANSA y Reuters |


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