12 de agosto 2013 - 00:00

La precariedad de la existencia, tema de López Armentía

En un artista  multifacético como Gustavo López Armentía es imposible separar la “cocina”, la abundancia de recursos plásticos a los que apela para expresar las ideas subyacentes.
En un artista multifacético como Gustavo López Armentía es imposible separar la “cocina”, la abundancia de recursos plásticos a los que apela para expresar las ideas subyacentes.
Una nota publicada en este diario en mayo de 1982, se titulaba "Gustavo López Armentía, un rechazado del Braque". El artículo, firmado por Jorge Feinsilber, señalaba que "este rechazo constituye un verdadero galardón dada la jerarquía de un trabajo superior a los seleccionados y ganadores".

Desde ese entonces, este artista nacido en 1949 que comenzó a mostrar sus trabajos en los años 80, ha desarrollado una importantísima tarea creativa que ha expuesto en galerías y museos tanto en el orden nacional como internacional, formó parte del envío argentino a la Bienal de Venecia en 1997, exhibió individualmente en la Galería Reece (Nueva York) entre 1996 y 2008. Poseen obras suyas el Museo de Bellas Artes (Buenos Aires), Museo Caraffa (Córdoba) Museo Rosa Galisteo de Rodríguez (Santa Fe), MAM (San Pablo y Rio de Janeiro), MOLAA (Los Angeles) , Museos de La Habana y México, Yugoeslavia, etcétera.

Su muestra "Epica y Lírica" en el Museo de Artes Plásticas Eduardo Sívori (Av. Infanta Isabel 555 (frente al rosedal) exige un recorrido lento y atento por pinturas, esculturas, pinturas-esculturas y otros medios en los que hay elementos recurrentes de la vida cotidiana: tenedores, cuchillos, platos, ruedas, letras palabras, nombres de ciudades y países de su imaginario o de aquellos que quizás haya visitado.

Estos nombres hablan de un mundo en tránsito, de desplazamientos, de una búsqueda de un lugar en el mundo.

Otras señales de desplazamientos: aviones, barcos, botes que atraviesan las obras, son emblemáticos de su universo pictórico, a veces caótico y apocalíptico. En López Armentía los materiales están magistralmente combinados, sus imágenes hablan de la precariedad de la existencia.

Las figuras de sus obras en el plano están sutilmente "grabadas", "dibujadas" por una línea de incisión frágil, no aparecen dominando la escena, sin embargo, su presencia indica que todo se desarrolla alrededor del hombre y sus sentimientos.

En este artista multifacético es imposible separar la "cocina", la abundancia de recursos plásticos a los que apela para expresar las ideas subyacentes.

El hombre atrapado en su soledad, mirando el universo que lo rodea, a veces, nos da pistas como la fecha 16 de junio 1955, mapas en los que los nombres de los países están instalados en otras geografías, índice del mosaico cultural, de la exclusión, del ser atrapado en culturas diferentes.

Hay ciertas esculturas ligadas a la negritud, López Armentía ha tenido la oportunidad de ver importantes colecciones de arte africano, que replican las figuras solitarias y esquemáticas de algunos de sus cuadros, con tal potencia que pareciera oírse un grito doloroso. Otras esculturas presentan una doble lectura ya sea por su cromatismo o por el material empleado. Destacamos las obras de gran tamaño en las que emplea metal desplegado y donde encierra su iconografía, es decir, encierra sus sentimientos y pensamientos como hombre-artista. , por ejemplo, "Subiendo con todo". A propósito de este material, recomendamos también visitar el espacio de "La Línea Piensa" en el Centro Cultural Borges donde exhibe "dibujos" con los que ha intervenido las paredes.

Otras obras cargadas de significado como "El olvido del Mundo", de fondo bélico por la presencia de un tanque de guerra pero en el que se posan unos pájaros: la paz ha vuelto. "Puente Avellaneda 2" es un refinadísimo trabajo realizado sobre cuarzo, una poética, conmovedora vigilia. Clausura el 25 de agosto.

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