20 de noviembre 2017 - 00:00

La reforma de la ley

La reforma de la ley
La insistencia de estos días en hablar de -y exhibir- la renuencia de los reguladores a considerar y solucionar los conflictos de interés que enfrentan, tiene que ver no solo con los problemas que esto genera para ellos (el hincapié en la figura del ministro de Finanzas es porque, en los hechos, es la cabeza de nuestro mercado -el proyecto de reforma a la ley marco es de su progenie-) sino con el efecto de contagio al sector privado (mas allá de la obligación de ejemplaridad del regulador, está el que muchos de estos conflictos involucran ciertos "privados con privilegios", disparando un efecto corruptivo en cadena sobre los restantes). ¿Si el que regula no es y luce completamente honesto, qué le podemos pedir a los demás participantes del mercado?. Hacia fines de esta semana, soterrada en la habitual marea de sanciones exprés que rematan las sesiones ordinarias, posiblemente se apruebe la reforma a la ley del mercado de capitales. Como mencionamos hace más de un año y dado el previsible fracaso del proyecto presentado entonces, se insistió con la misma tónica de adosar disposiciones adicionales para esconder lo más gravitante y cuestionable bajo medidas que suscitan el consenso. Claro que en un alarde marketinero se sumó la artimaña de cambiarle el nombre de "Ley de desarrollo del Mercado de Capitales" por "Ley de Financiamiento Productivo", no sea cosa que alguien se dé cuenta de que es el mismo "matungo" con otro "recao". A diferencia de aquella vez, la oposición (Marcos Lavagna) parecería haber conseguido algunas modificaciones, aunque sin llegar a escapar a los clásicos intereses venales de los políticos. Así, por ejemplo, el dictamen de minoría (bien) avanza en darle injerencia al Congreso en la designación y remoción de los directores de la CNV, y pone bajo su control los recursos excedentes que genere el organismo, pero insiste con la eliminación de impedimentos para ser nombrado director del Ente y las restricciones posteriores -no sea cosa que haya que nombrar, o se retire, algún "amigo" que no tenga del todo claro sus papeles-. Entre lo peor que queda: el control presupuestario de la CNV en manos del Ministerio de Finanzas, la potestad de autofinanciase exaccionando a los actores del mercado y la falta de control de sus gastos por los "representantes del pueblo". El Merval 0.51% abajo con magros $ 510.2 millones tranzados. Mañana comentamos la rueda.

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