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La renuncia de Uribe al Senado desató una tormenta política
El expresidente colombiano será investigado por fraude y sobornos por la Corte Suprema. Si se retira del cargo, el caso podría ser tratado por un tribunal ordinario.
COMPLOT. El expresidente Álvaro Uribe y legislador más votado en las elecciones de mayo pasado, afirma que detrás de la causa en su contra están los servicios secretos británicos MI 6, sin agregar detalles.
"Nunca he eludido a la Corte Suprema para que ahora inventen que la renuncia al Senado es para quitarle la competencia. La acusación sobre testigos que me hacen la basan en hechos realizados a tiempo que ejerzo como senador, lo cual mantiene la competencia de la Corte", escribió.
Varios senadores derechistas desestimaron los señalamientos contra su jefe político y anunciaron que no se dejarán amedrentar si se concreta y acepta la eventual renuncia del expresidente.
"Para callarnos tendrían que meternos a todos a la cárcel", advirtió Paloma Valencia, senadora del Centro Democrático, que avisó que "a nosotros no nos van a asustar" y que defenderán las ideas del dirigente político en caso de que salga del Congreso. Mientras que el también senador de derecha, José Obdulio Gaviria, fue más allá y aseguró que: "vamos a confrontarnos porque detener Uribe es querer derrocar a Duque", aseguró.
Uribe, que durante su gobierno entre 2002 y 2010 lanzó una ofensiva militar contra las guerrillas izquierdistas, es mentor de Iván Duque, electo presidente el mes pasado como candidato del partido derechista.
El legislador de izquierda Iván Cepeda, cuyo caso investigó la Corte y condujo a las averiguaciones contra Uribe, anunció que estudia con sus abogados si se convierte en "parte civil" en el proceso contra el exmandatario.
Agregó que "como ha ocurrido en casos de expresidentes que están siendo investigados o juzgados en América Latina, vamos a pedir que las organizaciones civiles de derechos humanos, como Human Rights Watch o Amnistía Internacional, entren a hacer una verificación de lo que está ocurriendo en este proceso.
No hubo inmediatamente una reacción del gobierno de Santos, quien dejará la presidencia el próximo 7 de agosto en manos de Duque. Una portavoz del Servicio de Inteligencia Secreto del Reino Unido, que opera en el exterior para defender los intereses británicos, se negó a hacer comentarios.
Con la renuncia de Uribe, que aún es un político muy popular en Colombia, el Centro Democrático pierde a su principal líder en el Congreso, donde Duque busca impulsar reformas económicas, sociales y al acuerdo de paz con la guerrilla de las FARC.
Aunque el partido de Uribe, de 66 años, no perderá la banca en el Senado, la ausencia del expresidente podría debilitar su cohesión. La agrupación tiene 51 de los 280 curules del Congreso y necesita alianzas para impulsar su agenda.
| Agencias ANSA y Reuters |


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