16 de junio 2016 - 00:00

La sospecha de que Cunha puede hablar desvela al poder

Eduardo Cunha, al filo de la destitución en la Cámara de Diputados de Brasil por corrupción, es considerado el “hombre bomba” de la política local. Su posible colaboración con la Justicia podría ser la más explosiva de la historia, particularmente para Michel Temer, dicen analistas.
Eduardo Cunha, al filo de la destitución en la Cámara de Diputados de Brasil por corrupción, es considerado el “hombre bomba” de la política local. Su posible colaboración con la Justicia podría ser la más explosiva de la historia, particularmente para Michel Temer, dicen analistas.
Brasilia - Un día después de la votación que pudo haber marcado el fin del poderoso Eduardo Cunha, todos se preguntaban ayer en Brasilia si el diputado "radioactivo" se vengará revelando secretos que salpiquen a sus correligionarios, inclusive al presidente Michel Temer.

El Consejo de Ética de Diputados votó el martes a la noche a favor de una revocación del influyente y temido Cunha, un aliado indispensable del mandatario interino Temer.

"El consejo abrió el camino para la prisión de Cunha y también para la delación premiada más explosiva de la historia: Cunha puede arrasar al Gobierno", afirmó el senador Lindbergh Farias, del Partido de los Trabajadores (PT).

"Cuidate, Michel", aguijoneó Farias, un escudero de la presidenta suspendida Dilma Rousseff y opositor intransigente al "golpista Temer", el gobernante interino del Partido Movimiento Democrático Brasileño (PMDB).

El legislador petista recordó que en una grabación que ya causó otro escándalo, un ministro del PMDB confesó a un correligionario que "Michel Temer es Eduardo Cunha", debido a la estrecha vinculación entre ambos.

El Consejo de Ética de Diputados aprobó por 11 votos contra 9 la destitución del otrora presidente de la Cámara baja y todavía poderoso Cunha.

"El Palacio del Planalto (presidencia) teme que la votación contra Cunha paralice las votaciones en la Cámara de Diputados", tituló ayer el diario Folha de Sao Paulo.

"El Planalto está aprensivo ante la revocación de Cunha", informó por su parte el diario O Globo de Río de Janeiro.

El diputado Chico Alencar, un conocido adversario de Cunha, lo describió como una "persona vengativa" y no descartó que, si se viera acorralado, decidiera contar secretos comprometedores.

"Muerto políticamente, Eduardo Cunha sigue siendo un político radioactivo y un aliado incómodo para el presidente Temer", observó ayer el analista Igor Gielow. "Eduardo Cunha es hoy el más temido hombre bomba de la república... ya que hay peligro de venganza", redondeó.

Si bien el desafuero todavía no fue votado, Cunha mantiene influencia en la Cámara de Diputados, por lo cual la derrota del martes sorprendió al Poder Ejecutivo, que requiere su apoyo para aprobar proyectos fundamentales.

"Según auxiliares del presidente interino, es crucial resolver la situación en el Congreso", donde hay mar de fondo apenas un mes después de la asunción de esta administración, escribió Folha.

Temer y Cunha trabajaron codo a codo para lograr la apertura de un "impeachment" contra Dilma Rousseff, la presidenta suspendida desde el mes pasado.

El Consejo de Ética aprobó el desafuero de Cunha porque éste negó tener cuentas en el extranjero en las que depositó millones de dólares, posiblemente provenientes de la corrupción en Petrobras.

Las cuentas fueron descubiertas en Suiza por la Justicia de aquel país, que las giró a Brasil, donde el Supremo Tribunal Federal abrió un proceso contra Cunha y en los próximos días analizará si ordena su detención.

Paralelamente, la Cámara Federal del estado de Paraná determinó el bloqueo de las cuentas del diputado en bancos de Brasil.

Al mismo tiempo, la Cámara ordenó congelar los bienes y revisar los movimientos bancarios de su esposa, Claudia Cruz, luego de que se comprobó que ella utilizó dinero del "petrolão" durante viajes de compras en París, Roma, Nueva York y Dubái.

Por su parte, el Banco Central multó a Cunha y su esposa Cruz por no haber declarado sus cuentas en el exterior.

Es indudable que Cunha está cercado de pruebas irrebatibles y su suerte está echada. El tema es cuáles serán los efectos colaterales de su caída, sostuvo el analista Gielow.

Agencia ANSA

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