La UE rechazó el plan de May para el “brexit” y generó preocupación

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Los líderes europeos prefieren que no haya acuerdo antes de cerrar uno malo. La principal cuestión pendiente con el Gobierno británico es la frontera entre Irlanda e Irlanda del Norte y el mercado único.

Salzburgo - La Unión Europea (UE) rechazó ayer sin apelaciones el plan de la primera ministra británica Theresa May sobre el "brexit" y fijó un plazo preciso luego del cual ya no estará dispuesta a negociar: habrá acuerdo solamente si los 27 constatan suficientes avances antes del Consejo Europeo del 18 y 19 de octubre en Bruselas.

Los 27, en un raro ejemplo de unanimidad, formaron un frente cerrado contra el plan británico. El presidente del Consejo Europeo (órgano ejecutivo), Donald Tusk, expresó en la conferencia de prensa en Salzburgo, Austria, el punto de vista de todos: "No funcionará", sentenció.

Luego subió la vara al decir: "Somos escépticos y críticos sobre las propuestas" de Reino Unido, hace falta "claridad" y si no se llega a una señal "concreta" antes de la cumbre europea de octubre, una reunión extraordinaria planificada para el 17 y 18 de noviembre próximos ni siquiera será convocada.

May había presentado un plan de creación de una zona de libre comercio de bienes como una alternativa para evitar el retorno de una frontera clásica entre Irlanda, país de la UE, y la provincia británica de Irlanda del Norte, máxime cuando considera que la solución propuesta por Bruselas daña la integridad territorial de Reino Unido.

La UE aboga por mantener a Irlanda del Norte en la unión aduanera y el mercado único europeo.

Pero la premier cedió finalmente a los llamados de sus socios a revisar sus planes y anunció que "en breve" presentará nuevas propuestas para resolver el problema de la frontera en Irlanda y desbloquear así la negociación del "brexit", aún a sabiendas de que ello le acarreará problemas al aterrizar en Londres, donde deberá enfrentar a los "halcones" de su partido, en pie de guerra por lo que consideran son "concesiones" dadas hasta ahora a la UE.

"Las propuestas presentadas actualmente no son aceptables, especialmente en el ámbito económico" de la futura relación, aseguró el presidente francés, Emmanuel Macron, uno de los mandatarios que se mostraron más inflexibles con Londres.

Los 27 trataron de mostrar ayer que un "no acuerdo" representaría un daño para todos, pero sabiendo que un mal acuerdo podría ser igual de dañino y tener repercusiones respecto de los equilibrios europeos.

La UE espera una solución el próximo mes. "Será el momento de la verdad", declaró tajante el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker.

La jefa del Gobierno alemán, Angela Merkel, expresó su confianza en que se "podrán encontrar soluciones realizables en la práctica, satisfactorias y sólidas". "Pero aún queda camino por recorrer", agregó.

La cuenta atrás para un acuerdo está así ya en marcha, pese a que Reino Unido se convertirá en el primer país en abandonar el bloque el 29 de marzo. El objetivo de lograr un acuerdo este año es que la Eurocámara y el Parlamento británico puedan ratificarlo a tiempo.

Además de la cuenta regresiva, ambas partes enfrentan la presión del Fondo Monetario Internacional (FMI) para evitar las consecuencias económicas de un divorcio sin acuerdo.

Los británicos decidieron en 2016 en un referendo, marcado por el rechazo de la migración de europeos a Reino Unido, marcharse del bloque. May reiteró a sus socios que no se plantean convocar un segundo referéndum, pese a la presión interna en su país.

Los líderes europeos apoyan "casi unánimemente" la celebración de una segunda consulta una vez que se conozca el resultado de la negociación, indicó a la BBC el primer ministro maltés, Joseph Muscat, un escenario que calificó de "casi imposible".

Por lo demás queda el plan B, temido por todos los países del bloque y principalmente por los mercados, para el que está lista Europa, y así lo aseveró Juncker: "Apuntamos a encontrar un buen acuerdo, pero si no fuera posible, estamos preparados para un 'no acuerdo', 'don't worry, be happy' (no se preocupen, sean felices)", concluyó en inglés.

Agencias ANSA, AFP y Reuters

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