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La UE rechazó el plan de May para el “brexit” y generó preocupación
Los líderes europeos prefieren que no haya acuerdo antes de cerrar uno malo. La principal cuestión pendiente con el Gobierno británico es la frontera entre Irlanda e Irlanda del Norte y el mercado único.
Diplomacia. Cordial en el saludo, el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, fue categórico al rechazar el plan de Theresa May.
"Las propuestas presentadas actualmente no son aceptables, especialmente en el ámbito económico" de la futura relación, aseguró el presidente francés, Emmanuel Macron, uno de los mandatarios que se mostraron más inflexibles con Londres.
Los 27 trataron de mostrar ayer que un "no acuerdo" representaría un daño para todos, pero sabiendo que un mal acuerdo podría ser igual de dañino y tener repercusiones respecto de los equilibrios europeos.
La UE espera una solución el próximo mes. "Será el momento de la verdad", declaró tajante el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker.
La jefa del Gobierno alemán, Angela Merkel, expresó su confianza en que se "podrán encontrar soluciones realizables en la práctica, satisfactorias y sólidas". "Pero aún queda camino por recorrer", agregó.
La cuenta atrás para un acuerdo está así ya en marcha, pese a que Reino Unido se convertirá en el primer país en abandonar el bloque el 29 de marzo. El objetivo de lograr un acuerdo este año es que la Eurocámara y el Parlamento británico puedan ratificarlo a tiempo.
Además de la cuenta regresiva, ambas partes enfrentan la presión del Fondo Monetario Internacional (FMI) para evitar las consecuencias económicas de un divorcio sin acuerdo.
Los británicos decidieron en 2016 en un referendo, marcado por el rechazo de la migración de europeos a Reino Unido, marcharse del bloque. May reiteró a sus socios que no se plantean convocar un segundo referéndum, pese a la presión interna en su país.
Los líderes europeos apoyan "casi unánimemente" la celebración de una segunda consulta una vez que se conozca el resultado de la negociación, indicó a la BBC el primer ministro maltés, Joseph Muscat, un escenario que calificó de "casi imposible".
Por lo demás queda el plan B, temido por todos los países del bloque y principalmente por los mercados, para el que está lista Europa, y así lo aseveró Juncker: "Apuntamos a encontrar un buen acuerdo, pero si no fuera posible, estamos preparados para un 'no acuerdo', 'don't worry, be happy' (no se preocupen, sean felices)", concluyó en inglés.
| Agencias ANSA, AFP y Reuters |


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