28 de diciembre 2015 - 00:00

La urgencia política posterga el drama económico

Caracas - La esperanza del cambio político se impuso entre los venezolanos ante la acentuada escasez de alimentos y bienes básicos y la galopante inflación, que aguaron las fiestas de fin de año en el país.

"La cosa ya no es como antes, el país está mal económicamente y nosotros también. La esperanza es que el año que viene debe comenzar a cambiar la situación, al menos política, con la nueva Asamblea Nacional y se debe empezar a ordenar el desorden que hay en todo. Eso nos da fuerza y alegría, sobre todo en estos festivos", dijo Elena Castro, una abogada de 45 años y madre de dos hijos.

José Avendaño, un contador de 48 años, dijo, por su parte, que "en mi casa no llegó este año 'San Nicolás'. Era comprar los regalos o hacer la cena navideña, que a duras penas y con la colaboración de todos la familia, más los sobrinos y cuñados, pudimos hacer".

De acuerdo con el Centro de Documentación de Análisis Social de la Federación Venezolana de Maestros, Cendas-FVM, asociación civil sin fines de lucro que se dedica a monitorear las variables que impactan sobre la calidad de vida de los venezolanos, comer en este país cuesta cada vez más. De acuerdo con el último reporte, el costo de la canasta alimentaria aumentó en más del 400% el pasado noviembre en comparación al mismo mes de 2014, al situarse en 79.255,26 bolívares, cerca de 94,12 dólares al cambio del mercado paralelo, que ronda ya los 842 bolívares y que suele usarse para importar muchos productos. Esto implica un equivalente a 8,2 salarios mínimos.

Además, el nivel de escasez alcanzó el 40% y la proyección es que en 2016 supere el 50%.

El precio del dólar en el mercado paralelo en Venezuela "ha alcanzado niveles francamente demenciales", dijo Alexander Guerrero, analista económico y catedrático.

En Venezuela existen cuatro tipos de cambio. Uno es el oficial de 6,30 bolívares por dólar, reservado para alimentos y medicinas. Otro, de 11,30 bolívares otorgado a través de subastas a diferentes rubros productivos y comerciales. Un tercero asignado por la vía de subastas a 199,90 bolívares por dólar para productos considerados como no esenciales. Y, por último, el llamado "mercado negro" donde la divisa ya superó la barrera de los 800 bolívares.

"El alza sostenida del dólar paralelo tiene una incidencia inflacionaria no despreciable, que se hace mayor por la inacción de unas autoridades económicas paralizadas", destacó Guerrero.

Venezuela, altamente dependiente de las importaciones, sufre una sequía de divisas desde fines de 2012, situación que se agravó por la caída del precio del petróleo, que genera más del 90% de las divisas que ingresan al país.

"El control de cambio se ha convertido en un torniquete que detiene el crecimiento económico. Si no lo eliminan, no habrá dólares", dijo el especialista. Asimismo, advirtió que la economía venezolana cerrará este año "con una caída estrepitosa del 10% del PBI y una inflación por encima del 200%".

La grave situación económica será prioridad en la nueva Asamblea Nacional que con mayoría opositora se instalará el próximo 5 de enero. Los 112 diputados de la alianza opositora conocida como Mesa de la Unidad Democrática (MUD) que resultaron electos en los comicios representan los dos tercios del legislativo y empeñaron su palabra de "legislar" para solucionar los problemas que afectan a los venezolanos.

Agencia ANSA

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