Lagarde alerta sobre inflación y pide paciencia para Portugal

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La titular del FMI, la francesa Christine Lagarde, aseguró ayer que sus principales preocupaciones como nueva directora gerente del organismo son los problemas de deuda en Europa (en especial de Grecia), y el «enorme flujo de capitales hacia los países emergentes». La funcionaria alertó que el masivo desembarco de dinero hacia los mercados en desarrollo está creando presiones inflacionarias en distintos países.

Lagarde señaló que asume las riendas del FMI con mente abierta y capacidad de gestión, que las políticas de empleo son «muy importantes» y que su objetivo es convertirse en «una buena directora de orquesta».

En su primera conferencia de prensa al frente del FMI, dijo que «los asuntos más urgentes a los que tenemos que prestar atención tienen que ver con la deuda soberana». Con respecto a Grecia, anunció que mañana se reunirá el Consejo de la institución para estudiar el nuevo paquete de ayuda a ese país. El FMI debe entregar a Atenas la quinta partida -de 3.300 millones de euros- de un préstamo por un total de 30.000 millones de euros acordado en mayo de 2010.

La funcionaria pidió además más paciencia ante la devastadora calificación de la agencia Moodys sobre Portugal. «Portugal se comprometió con un programa de ahorro valiente que cuenta con el apoyo de toda la clase política», dijo en entrevista con el canal de televisión France 24. «Mientras Portugal cumpla con sus compromisos no hay duda de que el programa conducirá a una mayor competitividad y a una consolidación de la situación», añadió.

Estas son otras de las principales declaraciones que hizo ayer Christine Lagarde:

  • Pueden contar conmigo para que el FMI y sus decisiones sigan siendo independientes. 

  • El camino abierto por mi predecesor, Dominique Strauss-Kahn, para considerar temas tales como el empleo, las cuestiones sociales, como componentes periféricos de la visión económica tradicional sobre la situación de un país, debe ser seguido.

  • Nadie debería ser caracterizado por una etiqueta ideológica en particular. Pienso que se debe juzgar a la gente por lo que hace (en referencia a Strauss-Kahn). Una diferencia que me surge inmediatamente es el estilo de dirección, porque yo soy una persona diferente, probablemente más inclinada a la integración, hacia el trabajo en equipo. Con la diversidad viene el respecto por el otro y me aseguraré de que cada uno continúe siendo respetado, más allá de las diferencias. Eso concierne a la esencia de los análisis, pero también a los individuos tal como son.

  • El empleo es una cuestión esencial para el Fondo. El desempleo todavía es elevado en numerosos lugares y en consecuencia queda mucho por hacer. Es un asunto clave para que haya una buena química social.


  • Seguiré de cerca la formación (del FMI) sobre la ética y creo que es bueno. Yo había establecido lo mismo en mi gabinete de abogados (Baker & McKenzie, donde presidió el comité ejecutivo mundial de 1999 a 2004).
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