Durante 9 horas y media, el informático Diego Lagomarsino prestó declaración indagatoria acusado formalmente de ser partícipe necesario en el homicidio de Alberto Nisman. Sin embargo, reiteró de manera puntillosa su versión inicial sobre los hechos, en la que manifestó que prestó el arma al fallecido extitular de la UFI AMIA con el objetivo de hacerle "un favor". Tras su indagatoria, el juez Julián Ercolini no dispuso ninguna medida de prisión y el técnico seguirá utilizando la tobillera electrónica con GPS que se le impuso cuando fue citado como acusado. La semana próxima el juzgado le tomará declaración a 4 custodios y después definirá si los procesa. "No me importa cómo murió, igual me cagaron la vida", sostuvo Lagomarsino que afirmó que mantenía una relación de "amo y esclavo" con Nisman, que lo obligaba a atender los requerimientos del fiscal sin cuestionarlos. El acusado aseguró, según fuentes con acceso al expediente, que tras la muerte de Nisman perdió la mayoría de sus trabajos -incluso el de la Universidad del Oeste-, que hoy vive con un ingreso de $25.000 mensuales y que pensó en quitarse la vida, pero que desistió por sus hijos. Luego de que fuera puesto en duda el hecho de que asesorara a Nisman en materia informática, Lagomarsino presentó ante el juez y el fiscal los títulos que acrediten sus estudios y aseguró que no es un espía.Del mismo modo desmintió que mantuviera una relación homosexual con la víctima. Durante la indagatoria que contuvo 150 preguntas elaboradas por la fiscalía, a Lagomarsino se le leyó una larga lista de agentes de inteligencia entre los que estaba el exhombre fuerte de la exSIDE Antonio "Jaime" Stiuso, y su ladero, Alberto Mazzino, pero aseguró que no los conocía. Recordó que a Nisman se lo presentó Marcelo "Moro" Rodríguez, un exagente de inteligencia de la Fuerza Aérea, pero aseguró que el se enteró que había sido agente de inteligencia recién después de muerto Nisman..
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