25 de agosto 2015 - 00:00

Lamentos de ahorristas chinos por pérdidas

 Pekin - La crisis de las Bolsas en las que se encuentra China "está destruyendo a la clase media de nuestro país", destacó ayer Xu Wenming, uno de los tantos ahorristas de Pekín que vio sin poder hacer nada cómo sus ahorros se evaporaban en el mercado accionario local. "Parece el fin del mundo", comentó por otra parte otro ahorrista, Pan Chong, quien ayer perdió una cifra equivalente a unos 12 mil euros. En el medio de este "lunes negro" para los mercados y de mucho pesimismo para el futuro, hay quien tiene confianza: "Este shock durará unos días, después no tengo duda de que los mercados rebotarán", comentó por ejemplo Laoquai, quien también decidió poner en la Bolsa lo que había logrado ahorrar en los últimos tiempos.

Hay quien, por otra parte, da la culpa de lo ocurrido a los Estados Unidos: "Ellos son los responsables, visto el aumento de las tasas de interés", comentó por ejemplo Li Hai, sin importarle mucho que en realidad la Reserva Federal estadounidense ha dejado las tasas de interés intactas. Sobre los derrumbes bursátiles de ayer intervino por otra parte la agencia oficial de noticias Nueva China, cuyas declaraciones fueron aguardadas por todos los medios, estrechamente controlados por la censura. Al cabo de tres largas horas después del cierre de las Bolsas de Shanghai y Shenzen, la agencia destacó que los papeles accionarios se hundieron "pese a las intervenciones del Gobierno", por ejemplo -indicó Nueva China- a través de la inyección de liquidez y de limitaciones en la venta de las acciones". La agencia recordó que este fin de semana las autoridades aprobaron que los fondos puedan invertir en los mercados financieros. Según el sitio web del Gobierno de Pekín, la inversión en acciones no puede superar el equivalente al 30% del capital del mismo fondo.

El año pasado habían sido los medios oficiales a empujar al público a invertir en la Bolsa, visto que otras fuentes clave de riqueza del pasado -desde las exportaciones hasta el sector de las construcciones- estaba perdiendo fuerza, hecho que repercutió a su vez en el crecimiento de la economía. Tras precisar que no se sabe cuál podría ser el valor de las inversiones de los fondos jubilatorios, Nueva China indicó que ese valor podría llegar a los 489.000 millones de euros: una suma de dinero gigantesca que podría en efecto frenar a la ola de ventas que se abatió sobre las Bolsas del país asiático. El South China Morning Post, publicado en Hong Kong, recordó por otra parte que el 1/o de septiembre saldrán los nuevos datos sobre la marcha de la producción manufacturera, que Pekín mide a través del índice Purchasing Manager Index (PMI).

El índice "provisorio" publicado días atrás por la revista Caixin marcó el nivel más bajo de los últimos seis años, hecho que en parte desencadenó el "tsumani" bursátil de hoy tanto en China como en gran parte de las otras Bolsas del mundo. En el frente político, el aluvión de ventas cae en el peor momento para las autoridades: en el país está todavía muy fresco el recuerdo de la tragedia de la ciudad portuaria de Tianjin, en la que días atrás el estallido de un depósito industrial provocó la muerte de más de cien personas.

Agencia ANSA

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