La campaña electoral, la interna del radicalismo porteño, declaraciones y declamaciones, entre otros condimentos, parecen conformar un batido que Horacio Rodríguez Larreta no digiere, pero que perfila lo que podría ser la pelea 2013 por el trono porteño. Es que, el jefe de gobierno, echó a otro funcionario ligado a Martín Lousteau, quien casi le arrebata el sillón en la elecciones de 2015 y quien ahora es la piedra de la discordia en el Unión Cívica Radical de la Capital Federal.
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Primero, ni bien finalizaron la legislativas de hace tres semanas, Larreta desplazó de su puesto a Federico Saravia, ayer al arquitecto Luis Cabillón quien ocupaba un cargo de director en la Corporación Buenos Aires Sur, puesto al que se accede mediante un acuerdo político con el oficialismo. Pero el 2015 pasó, el oficialismo cree que 2019 lo tendría también ganado después de arrasar con la lista de Elisa Carrió y, en cambio, Lousteau podría ser nuevamente rival porteño en 2023 y podría ser rival interno si, finalmente, integrara el bloque Cambiemos en Diputados nacionales.
Saravia fue desplazado del Consejo Económico y Social y aún habría más. Es que la tropa de Lousteu (propios, radicales y socialistas) tiene otros cargos en organismos externos de la Ciudad. Es el caso de Subterráneos de Buenos (SBASE) donde David Gabriel Escobar, ligado al legislador porteño Roy Cortina (Socialista) ocupa un cargo en la sindicatura del organismo y podría se el próximo deplazado por Larreta. También Lousteau con el radicalismo que anima su postulación, ocupan un puesto en la Agencia de Bienes del Estado porteño, en Autopistas Urbanas S.A. (AUSA) y, entre otros en la Auditoría General de la Ciudad.
Lousteau regresa hoy de un viaje a Irlanda adonde fue a dar conferencias y deberá definir si en Diputados se suma al interbloque de Cambiemos o bien conforma uno solo, ya que la segunda de su lista, Carla Carrizo que renueva su mandato nunca abandonó la interbancada del oficialismo en el Congreso.
Mientras, la UCR porteña sigue en la puja entre el sello oficial que debería votar por nuevas autoridades el próximo domingo y un freno judicial interpuesto por candidatos radicales de Cambiemos.
Así, ya el PRO descarta conformar Cambiemos en la Ciudad de Buenos Aires, curiosamente el distrito que gobernó Mauricio Macri ocho años y lo lanzó a la presidencia, pero donde la marca oficial no existe, sino solamente en su versión light, Vamos Juntos.
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