Las chicas, sin comida

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Gorditas, algunas directamente obesas en negocios, todas ellas pertenecientes a un solo conjunto: el de las "13" que componen el Merval principal. Las que están afuera, delgadas, muchas de ellas famélicas, son las que deben arreglarse con las migas que pueden recoger. La prueba: de $ 70 millones negociados en la víspera en nuestro mercado, un total a trazo grueso de $ 60 millones transitaron por el Merval principal. Los $ 10 millones restantes se tuvieron que distribuir en más de las 70 plazas que abrieron operaciones (y compusieron las diferencias generales de 32 acciones con alzas, por 37 con descensos). El índice principal ganó un 0,8 por ciento, aunque hubo supremacía general de las plazas con pérdidas, sobre las que obtuvieron beneficios. Éstos son los contrastes que se presentan en un mercado que está lejos de ser armonioso, que cada vez parece más "egoísta" en apuntar a un pequeño grupo de papeles sobre los que -rueda a rueda- la demanda coloca sus dineros. ¿Son, además, las únicas que poseen las condiciones requeridas para producir tanta adhesión? No luce como tal la atracción, sino el privilegiar -hasta el exceso- la virtud de la "liquidez", que cada temporada pasa a ser más excluyente para fomentar flujo de fondos.

Es el mismo principio del Merval -ponderado por volumen- y es lo que queda en pie, de todo el abanico de razones que hacen a la cultura bursátil. El Merval picó hasta quebrar el "techo" de otra centena, llegando a los 3.416 puntos. Después se contentó con un cierre de 3.386 y salvando el mínimo de 3.362. Marzo le sigue resultando muy propicio al recinto local, no bajó nunca y ya recuperó la baja de febrero. En fin... esto es el mercado de ahora. La Bolsa, apuesta.

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