30 de noviembre 2016 - 00:04

"Las empresas no se están adaptando lo suficientemente rápido"

Las empresas no se están adaptando lo suficientemente rápido
Michael C. Bush es el CEO global de Great Place to Work y miembro del Consejo de Negocios de la Casa Blanca. En diálogo con Ámbito Biz habló sobre las necesidades de los jóvenes, el grado de adaptación de las empresas a un mundo que cambia cada vez más rápido, y aportó su visión de la Argentina.

Periodista: ¿Cómo es la empresa ideal para trabajar?

Michael Bush: Debe tener un excelente liderazgo, es lo más importante. Los líderes deben tratar a sus empleados de forma justa y equitativa. A todos con respeto. Si bien no les pueden dar a sus empleados toda la información, ésta debe ser siempre la verdad. Y tratar a los colaboradores como personas, más que como empleados. Los líderes tienen que estar convencidos de que las personas son lo más importante de la organización y entender que son ellos los responsables de las personas, y no que es una responsabilidad de Recursos Humanos.

P.: ¿El líder se crea o se nace?

M.B.: Creo que hay características específicas que tiene que tener un líder. Los líderes escuchan bien. Hablan claro. Dicen gracias. Reconocen y premian el buen trabajo. Tratan a los empleados como adultos. No tienen secretos con sus empleados. Y entienden que si la gente lleva lo mejor hacia el trabajo, hay más frontalidad, van a superar a la competencia, y la gente va a cambiar más rápido.

P.: ¿Las empresas están dejando de lado las viejas estructuras para adaptarse a las nuevas necesidades de sus empleados?

M.B.: Muchos líderes dicen que creen en eso y que lo están haciendo, pero la realidad es que no se comportan de esa manera. Todos dicen que las personas son importantes, pero muy pocos tratan a las personas como si lo fueran. Históricamente los líderes fueron evaluados por la rentabilidad del negocio, pero esas empresas generalmente no son sustentables y desaparecieron. La tecnología cambia todos los negocios y necesitás gente que pueda cambiar rápido. Necesitás trabajar con la gente para ese cambio. Y tratarlos como adultos, y ellos van a hacer el cambio. La gente es inteligente; si no confiás en ellos, vas a perder a esa gente que podría haber hecho el cambio y que realmente vale la pena. Hicimos investigaciones en todo el mundo acerca de los Millennials, Baby Boomers, Generación X, y tienen mucho más en común que diferencias, pero las tienen. Los Millennials quieren ser tratados de la misma manera que son tratados los Baby Boomers. No quieren ser tratados como jóvenes inexpertos, quieren ser tratados como adultos. Quieren tener la oportunidad de aprender y crecer dentro del trabajo. Les gustan los problemas complejos y tratar de resolverlos. Quieren saber por qué existe una empresa y qué hace por la sociedad. El propósito es lo más importante. Muchas empresas empezaron con un fuerte sentido del propósito, pero con el paso de los años lo perdieron. Los Millennials nos están recordando la importancia del sentido del propósito, es una gran contribución.

P.: Entonces las empresas no están adaptándose lo suficientemente rápido...

M.B.: Correcto.

P.: ¿Cuáles son los beneficios de un buen clima laboral?

M.B.: Mayor rentabilidad. Ventajas competitivas. Los mejores empleados se van a quedar y te van a ayudar a conseguir otros grandes talentos. Mayor calidad y velocidad de innovación. Mejor atención al cliente. Una marca fuerte. Crecimiento de ingresos mayores que los de la competencia. Resultados financieros más sólidos. Mejores resultados en la Bolsa. Tenemos pruebas de que esto es así.

P.: ¿Qué tan profundo es el cambio que está generando la tecnología en los negocios y hacia dónde va?

M.B.: La velocidad del cambio está creciendo. El mundo que vamos a tener en 10 años hoy no lo podemos ver. La inteligencia artificial y el software que toma decisiones por nosotros van a ser el gran cambio que se viene. Las personas necesitan pensar en el trabajo que tienen hoy, las organizaciones en el negocio que tienen hoy, y cómo va a cambiar con este impacto. Los líderes tienen que trabajar este concepto y trabajar con sus empleados en cómo va a impactar y cómo van a transitar ese cambio. Esa va a ser la real definición de innovación. Los líderes tienen que asumir que los trabajos que tienen hoy seguramente en 10 años no van a existir más. Quizás no es exactamente así, pero es bueno tenerlo en mente para entender el cambio que se viene.

P.: En ese sentido, ¿qué percepción tiene de las empresas argentinas?

M.B.: Nosotros estamos en 45 países y lo que vemos es que la gente alrededor del mundo quiere exactamente lo mismo. Pero en algunos países no están recibiendo eso. La inestabilidad hace inseguras a las sociedades. La inflación, los impuestos, el libre comercio, la tecnología, el tamaño de la clase media, el desempleo, el tamaño del Gobierno, el apoyo oficial a los negocios, todo esto genera distintos ambientes para las empresas. Lo hace más difícil para que los líderes puedan proyectarse o pensar a 5 o 10 años. Eso no es bueno para los negocios.

P.: Teniendo en cuenta las necesidades de las nuevas generaciones ¿se requiere de sistemas de empleo más flexibles? En la Argentina esto es difícil por la resistencia de los sindicatos.

M.B.: La respuesta fácil es comunicación y diálogo para un objetivo común. La razón por lo que eso generalmente no funciona es la falta de confianza. Los sindicatos no confían en los empresarios; los empresarios no confían en el Gobierno; los empleados no confían en el Gobierno... es imposible tener un buen diálogo en ese contexto. Lo que nosotros hacemos desde Great Place to Work es trabajar en generar confianza. Somos expertos en crear confianza en las organizaciones. Creemos que cuando hay confianza en un grupo de personas, se escuchan, hablan honestamente, se respetan, cualquier problema puede ser resuelto. Tenemos pruebas de que eso es cierto, de que cuando los gobiernos y las empresas trabajan en conjunto con el componente confianza generan realmente un impacto positivo en la sociedad. En Argentina, con el Gobierno actual y con la historia rica que tiene este país, se puede hacer. Hay pruebas de que no importa lo que pase, cuando los líderes tratan a su gente con respeto, es un excelente lugar para trabajar.

P.: ¿Cómo se está percibiendo el cambio que se está produciendo en la Argentina a partir del nuevo Gobierno que encabeza Mauricio Macri?

M.B.: Leí un poco antes de venir a Buenos Aires y el nuevo presidente suena pro negocios. Para mí eso es bueno, es importante, me da optimismo. Pareciera que se comunica de una forma que los empresarios entienden. Reconoce que hay problemas, qué significa tratar a la gente con respeto. Cuando leía comentarios sobre la visión que tienen de Macri los líderes de negocio, ellos también parecen ser optimistas. Pero muchas veces los negocios y la política colisionan. Un presidente de cualquier país necesita hacer un millón de cosas y ya es realmente difícil al menos lograr dos o tres. Esa es la diferencia entre la política y los negocios.

P.: ¿Qué imagen tiene de los profesionales argentinos? ¿Son requeridos en el mundo?

M.B.: En Estados Unidos se tiene muy buena opinión de ellos. Porque son bilingües, tienen buena educación, tienen una visión global, y saben relacionarse extremadamente bien con la inestabilidad y las crisis.

P.: ¿Hoy el mundo continúa atravesando una crisis de empleo?

M.B.: Globalmente, la crisis de 2008 impactó en todo el mundo. Los países que participaron activamente en el libre comercio hoy tienen menor desempleo, sus economías se recuperaron de manera más rápida. Eso pasó en India, China, Brasil, y otros países de Asia y Europa. Con muchos desafíos y problemas, muchos países se recuperaron. No sé si hay otros factores que acá en la Argentina han frenado la recuperación. Sé que la inflación es un problema acá, cuando en el mundo hay muy poca.

P.: ¿Cuál diría que es la clave para el futuro?

M.B.: Yo diría tres cosas: el medioambiente, bajo desempleo, y la innovación.

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