28 de junio 2017 - 23:25

Las FARC iniciaron su mutación hacia un partido político legal

“Adiós a la guerra, bienvenida la paz”, exclamó el líder guerrillero, Rodrigo Londoño, en un acto celebrado en Mesetas junto al presidente colombiano Juan Manuel Santos.

SÍMBOLO. El presidente Juan Manuel Santos le entregó a Rodrigo Londoño, jefe de las FARC, una escultura realizada con un fusil AK-47 de uno de los desmovilizados.
SÍMBOLO. El presidente Juan Manuel Santos le entregó a Rodrigo Londoño, jefe de las FARC, una escultura realizada con un fusil AK-47 de uno de los desmovilizados.
Bogotá - Cincuenta y tres años después de haber surgido como un pequeño grupo de autodefensa campesina en Colombia, las FARC dejaron de ser ayer una organización guerrillera para dar un paso hacia su transformación en un movimiento político legal.

El acontecimiento histórico tuvo lugar en un acto público en el municipio de Mesetas (centro), en una zona donde ese grupo cometió numerosos ataques en el marco del conflicto armado interno, siete meses después de la firma del acuerdo de paz con el Gobierno colombiano. Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia entregaron las armas en tres fases desde el pasado 7 de junio. La última etapa terminó el lunes y ayer se cerró el ciclo con una ceremonia llena de simbolismo.

Casi un millar de invitados asistieron al acto, que estuvo encabezado por el presidente Juan Manuel Santos y el líder de las FARC, Rodrigo Londoño, quienes ya habían protagonizado un hito al firmar la paz el 24 de noviembre de 2016. "Adiós a las armas, adiós a la guerra, bienvenida la paz", clamó Londoño, visiblemente emocionado, al hablar en una tarima montada en uno de los 26 campamentos donde los miembros de las FARC están concentrados desde febrero.

Santos, que el año pasado recibió el Premio Nobel de la Paz por el tratado, aseguró que el Estado cumplirá la palabra empeñada y que los ex jefes guerrilleros podrán dedicarse a la política con plenas garantías de seguridad. "Hoy es un día muy especial, que jamás olvidaremos, el día en que las armas se cambiaron por las palabras. Por vivir este día ha valido la pena ser presidente de Colombia", dijo el jefe de Estado.

El jefe de la Misión de las Naciones Unidas en Colombia, el francés Jean Arnault, dijo que los delegados de su organización recibieron 7.132 armas de los 6.803 guerrilleros que arribaron a los campamentos. Solamente quedaron en sus manos 700 armas para la seguridad.

Agencias DPA y Reuters

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