Las intrigas del doctor Saul, desde el lunes

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• NETFLIX ARRANCA CON LA TERCERA TEMPORADA DE LA EXITOSA SERIE-SPINOFF DE "BREAKING BAD"
Bob Odenkirk regresa a su bufete de Nueva México en esta nueva instancia, en la que reaparecerán algunos personajes centrales de la serie madre, como el narcotraficante de Los Pollos, Gus Fring.

Consolidada como una de las mejores series de los últimos tiempos, llega el lunes la tercera temporada de "Better Call Saul" a Netflix. A diferencia de lo habitual, volverá a tener diez capítulos y no trece, y una vez más se irán subiendo de a uno por semana y no de un tirón. Esta temporada promete acercarse a su punto de mayor intensidad, con viejas caras de "Breaking Bad", como el siniestro Gus Fring (el narcotraficante dueño de la cadena de fast food Los Pollos, que funciona como una fachada) y dejando al personaje protagónico de Bob Odenkirk más cerca del destino conocido por todos, el de abogado de narcos.

Cuando Vince Gilligan, creador de "Breaking Bad", pensó en bajar el dramatismo y dotar de más humor a la serie sobre la vida de Walter White, un enfermo de cáncer convertido en emperador de la metanfetamina, se le ocurrió un papel secundario, el abogado Saul Goodman, que atenuaría la tensión. Ese personaje se desarrolla en "Better Call Saul", con matices más ricos y, paradójicamente, más dramáticos y menos unilineales que en la serie madre (por caso, la relación con su hermano mayor está expuesta con profundidad). Antes sólo se veían viñetas de un buscavidas que pasaba de ser el "Slipping Jimmy" del cuento del tío al abogado recibido por correspondencia que intentaba ejercer la profesión en un tugurio que funciona como oficina, detrás de un spa de señoras. Consigue ascender y dar con mejores bufetes pero a menudo trastabilla y vuelve a resbalar.

Odenkirk, que encarna a McGill/Goodman, consideró que era uno los personajes más populares de "Breaking Bad" por ser de los menos hipócritas, y además, bueno en su trabajo. "Esto ha sido una experiencia enorme para mí. Es como si un día, después de décadas de carrera en otro campo, alguien dijera: ´Escribinos un poema épico, necesitamos eso. Y uno dice ´OK, lo intentaré´, y resulta que después te dicen que estuvo bastante bueno. La reacción es tan positiva, de hecho, que ahora te piden: ´Bueno, por qué no nos haces muchos más poemas épicos´. Y no lo habías anticipado, pero te gusta, te sientes cómodo, es diferente de lo que hacías", dijo Odenkirk a la prensa en la presentación de la nueva temporada.

Tras el final de "Breaking Bad", y con el éxito mundial que tuvo en rating, crítica y premios, Gilligan estudió la posibilidad de hacer un spinoff con alguno de los personajes secundarios. El director se había debatido entre ampliar la historia de Gus Fring, uno de los principales antagonistas (que reaparece en esta tercera temporada), o expandir la vida del abogado. Optó por la segunda opción aunque mientras la escribía se permitía admitir que estaba atemorizado de no poder estar a la altura de las expectativas.

"Mi reacción al éxito es muy distinta de la de algún actor joven que está en sus primeras audiciones. Mucha gente no me conocía pero llevo tiempo en este negocio: he visto series ir y venir, he fracasado en proyectos, he tratado de armar mis propias historias. Debo haber escrito unos 15 pilotos distintos que jamás llegaron a producción. ¡Y tres de ellos eran hasta buenos!", dijo. "Creo que la emoción de ser el protagonista de una serie no me golpeó hasta que terminamos de grabar la primera temporada y un día vi la promoción y caí en la cuenta: "¡Tengo una serie propia!"

El actor admitió sus reparos al tratarse de una serie sobre abogados, supuestamente repleta de detalles técnicos: "Lo que me pasó primero con el guión fue que pensé que era demasiada minucia de abogados, mucha conversación técnica. Pero después eso se traduce a escenas con tensión, donde apuntan la cámara directo a tu rostro, luego a los documentos, y con eso puedes convertir la más pequeña corte de justicia en algo épico. Estoy impresionado con que la audiencia tenga tal capacidad de atención para seguir este drama y cómo aborda las expectativas de sus personajes y las triquiñuelas legales".

El futuro del personaje, cuyo desenlace se ve en los episodios finales de "Breaking Bad", es otro de los cambios que pesan sobre la serie. La idea de estar viendo a un protagonista cuyo destino ya se conoce podría ser un obstáculo para la historia, pero Gilligan ya ha dado sobradas pruebas de ingenio y capacidad de sorprender hasta al más escéptico. Odenkirk se refirió a la dualidad de su personaje y explicó el por qué de su riqueza dramática: "A veces Jimmy aparece solo en su lado cómico y luego va a visitar a su hermano mayor, cuidándolo y siendo sensible. No me preocupan esos cambios, solo tengo que mostrar bien los quiebres. Tener una escena de comedia y mezclarla con estos momentos que son más angustiosos, donde los personajes se torturan emocionalmente, creo que es algo que nos sucede a todos. Al final eso es lo que hacemos en la vida. Lo que Gilligan ha hecho es mostrar esas dualidades de las personas: en mi trabajo tengo tal personalidad, pero con mi familia funciono de otra manera, y cuando estoy solo soy de otra forma también. Podríamos verlo en su vida post 'Breaking Bad', averiguar en qué se convierte Saul después de que escapa de Albuquerque. Porque hasta ahora hemos visto pequeños instantes, su seudónimo tras la huida, viviendo en Omaha y trabajando como vendedor de tortas".

"Debe ser una experiencia muy claustrofóbica presentarse como alguien que no es", continuó, "no creo que alguien pueda sostener esa fachada por mucho tiempo. Siento que esa es una historia muy intrigante y que esta serie debería contestar".

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