10 de diciembre 2009 - 00:00

Las malas nuevas van ganándoles a las buenas

Las malas nuevas van ganándoles a las buenas
Mayoría de malas noticias y otra vez las acciones respondiendo acordes (esto es, subiendo de precio). Alguien podría pensar de otra manera, pero la extensión hasta octubre de 2010 que le dio el Congreso al programa de rescate financiero de u$s 700.000 millones que se implementó en octubre de 2008, a extensiones impositivas por u$s 31.000 millones (copiando el superimpuesto del 50% a los bonus del sector financiero que acaban de lanzar en Inglaterra, dicen que los pagarán los administradores profesionales de dinero, que seguramente emigrarán hacia costas más amigables contribuyendo), el inesperado incremento de inventarios (luego de 13 meses en baja) y la pobre licitación de bonos que realizó el Tesoro, difícilmente hablen de un futuro mejor.

Con un escenario geopolítico más tranquilo: apenas la disminución en la perspectiva de la deuda soberana de España (en enero S&P la bajó de AAA a AA+ y acaba de pasarla de estable a negativa -esto junto con el adelantamiento del receso navideño podría explicar la mala colocación de treasuries y la suba de la tasa al 3,433%) y un nuevo paquete de estímulo económico en Japón por u$s 81.000, el dólar tuvo una jornada un tanto incierta terminando el día con una baja del 0,3% ante las principales monedas. Sin embargo, esto no evitó que, en contra de lo que venimos viendo, los commodities se desplomaran un 1,5% en promedio. Si el Dow fue capaz de sortear estos problemas, fue gracias a 3M, el principal impulsor del 0,5% que ganó el Dow al cerrar en 10.337,05 puntos. Los apenas 1.082 millones de acciones tranzadas en el NYSE demuestran que bajando o subiendo, sigue siendo poco el interés de los inversores por entrar en el mercado y cualquier opinión que se escuche debe seguir siendo considerada como tentativa. La sensación es que, con lo ganado hasta aquí, todos quieren bajar cuanto antes las persianas, para volver a abrirlas en enero.

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