11 de junio 2009 - 00:00

Las potencias acordaron nuevas sanciones contra el régimen norcoreano

Nueva York - Los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU más Japón y Corea del Sur acordaron ayer una resolución que refuerza las sanciones contra Corea del Norte por los últimos ensayos nucleares y pruebas de misiles realizadas en las últimas semanas.

Los quince integrantes del máximo órgano de decisiones de la ONU se reunieron a puertas cerradas para evaluar un proyecto de resolución que condena el programa atómico norcoreano, pide su paralización, amplía el embargo de armas y permite la inspección de buques sospechosos de transportar material prohibido hacia o desde Corea del Norte, entre otras medidas.

El régimen comunista de Pyongyang amenazó con usar su arsenal nuclear en caso de que la comunidad internacional actúe de manera hostil en su contra.

EE.UU. presentó con Japón y Corea del Sur ese proyecto que «ahora se evalúa y fue enviado a las capitales (de los quince) para ver cómo proceder», indicó el presidente de turno del Consejo y embajador de Turquía, Baki Ilkin.

Ese proyecto que ahora estudian los gobiernos, y para el que disponen -según el procedimiento del Consejo- un plazo de 24 horas para votar, pide a los países de la ONU y a las instituciones financieras internacionales que «no hagan nuevos compromisos de préstamos, asistencia financiera o créditos a Corea del Norte, a excepción de los que tengan propósitos humanitarios».

Mensaje político

«Las resoluciones del Consejo están para ser respetadas», señaló el embajador de Rusia, Vitaly Churkin, quien subrayó que con la actual medida se envía a Pyongyang un «mensaje político» de firmeza, al tiempo que le deja las «puertas abiertas» para que regrese a las negociaciones a seis bandas (EE.UU., Rusia, Japón, China y las dos Coreas) para llevar adelante su desarme nuclear.

Asimismo, indicó que la comunidad internacional «comparte la frustración y la preocupación que Corea del Norte creó con sus recientes actividades», en relación con el ensayo nuclear de mayo y los posteriores lanzamientos de misiles. Churkin calificó de «adecuada y equilibrada» la propuesta de resolución, que evalúa cuidadosamente el programa balístico y nuclear norcoreano, y condena en los más firmes términos las pruebas de ese tipo de armamento realizadas por Pyongyang el 25 de mayo.

«Creemos que esta resolución proporciona una respuesta firme, apropiada y creíble a la provocación de Corea del Norte con sus ensayos nucleares», señaló la embajadora de EE.UU., Susan Rice. Subrayó que el «mensaje» que se quiere enviar a Corea del Norte es que «su comportamiento es inaceptable, que tienen que pagar un precio, volver sin condiciones al proceso de negociaciones y ver que las consecuencias a las que se enfrentan son significativas».

El borrador consensuado por esos siete países refuerza las sanciones que habían sido impuestas hace tres años por la Resolución 1.718 en áreas concretas. Si se aprueba el proyecto, se embargará la exportación de armas norcoreanas, que «supone una importante fuente de ingresos» para el régimen comunista, explicó Rice. Además, prohíbe la importación de armas y obliga a la inspección del transporte de mercancías por tierra, mar y aire, sospechoso de contener armas.

Rice se refirió a que, si prospera el acuerdo, se dará lugar a la creación de un «régimen firme y sin precedentes para la prevención de las actividades vinculadas a la proliferación».

Agencias EFE, DPA y ANSA

Dejá tu comentario