5 de septiembre 2017 - 00:00

Las sanciones, un camino sin resultados

Naciones Unidas - Estados anunció ayer que presentará en una semana ante el Consejo de Seguridad de la ONU un proyecto de resolución para imponer nuevas sanciones a Corea del Norte que, se descuenta, serán las más duras adoptadas hasta el momento y que, según diversas propuestas en danza, podrían afectar las remesas que envían los norcoreanos que viven en otros países y, en un extremo, hasta un embargo petrolero.

Pero expertos y diplomáticos concuerdan en que las sanciones tienen un impacto limitado y son solamente uno de los recursos con que cuenta la comunidad internacional contra Corea del Norte. De hecho, según un informe de la ONU que debe hacerse público próximamente, Pyongyang es cada vez más capaz de evadir las sanciones que se le imponen. Algo evidente, toda vez que las diferentes rondas de sanciones nu lograron impedir el desarrollo misilístico y nuclear del país.

Según diplomáticos que tuvieron acceso al documento, sus medios para eludirlas son muy variados, y van desde la utilización de terceros países o de empresas pantalla hasta el cambio frecuente de las licencias de buques cargueros y falsas declaraciones de cargas, entre otros.

Naciones Unidas adoptó ya siete series de sanciones, cada vez más severas.

En octubre de 2006, el Consejo de Seguridad decretó un embargo de armas y prohibió la importación y exportación de algunos equipamientos y tecnología, con el fin de impedir que Pyongyang realizara ensayos nucleares o lanzara misiles balísticos.

En junio de 2009, este embargo fue extendido a todos los equipamientos militares, a las transacciones financieras y a la formación técnica relacionada con el aprovisionamiento y utilización de armas y tecnología nuclear y balística.

En 2013, esas restricciones fueron reforzadas para permitir a los países de tránsito requisar y destruir todo equipamiento relacionado con programas de armas norcoreanos.

La ONU creó en 2006 un Comité de sanciones encargado de confeccionar una lista negra de personalidades y entidades sospechosas de asistir a los programas militares prohibidos de Pyongyang. Esas sanciones precisas consisten en prohibición de viajes, que afectan también a familiares de personas sancionadas, y un bloqueo de activos.

Ese régimen fue extendido en 2013 a individuos o entidades que ayudaran a Corea del Norte a eludir las sanciones. La ONU invitó así a todos los Estados miembros a no vender productos de lujo a los dirigentes del régimen comunista.

El 2 de marzo de 2016, el Consejo fortaleció las sanciones económicas e impuso un control sistemático de todas las cargas procedentes o con destino a las costas norcoreanas. La resolución prohíbe las exportaciones de carbón, hierro y mineral de hierro, salvo si los ingresos generados son utilizados para la "subsistencia" de la población norcoreana.

Pyongyang tiene prohibido también vender oro, titanio y minerales raros utilizados en la alta tecnología y ya no podrá obtener combustible para la aviación ni para sus misiles.

El pasado 30 de noviembre, la ONU apretó más el lazo de las sanciones, limitando las exportaciones norcoreanas de carbón hacia China. El 5 de agosto de 2017, nuevas sanciones todavía más severas fueron aprobadas por unanimidad a fin de privar a Pyongyang de los ingresos provenientes de sus exportaciones de carbón, hierro, mineral de hierro, plomo y de su pesca.

China, destino del 90% de las exportaciones norcoreanas, prometió respetar las nuevas sanciones.

Agencias AFP y DPA,


y Ámbito Financiero

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