“Lava Jato” local en alerta por condenas light en Brasil

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Jueces y fiscales aguardan llegada de información clave, mientras en Brasil, las delaciones “premiaron” a los acusados. Visita a la Corte Suprema y seminario anticorrupción auspiciado por el Gobierno

Como un espejo que adelanta, los resultados de la investigación en Brasil por el "Lava Jato", que comienzan a tener su capítulo local, no auguran un correlato esperanzador entre el impacto de los delitos cometidos y sus eventuales condenas. Mientras en la Justicia argentina son seis los jueces -Sebastián Ramos, Rodolfo Canicoba Corral, Sebastián Casanello, Marcelo Martínez de Giorgi, Ariel Lijo y Julián Ercolini- que tienen causas derivadas del escándalo y pugnan por acceder a la información, junto al titular de la Procuraduría de Investigaciones Administrativas, Sergio Rodríguez (que instruye un expediente que involucra a más de cien firmas con las que Odebrecht operó en el país). Hasta ahora, muy pocos datos se filtraron con cuentagotas y las declaraciones centrales permanecen bajo secreto. El juez brasileño Sergio Moro llega hoy a suelo argentino con apretada agenda que incluye visita a la Corte Suprema y centralidad en seminario anticorrupción auspiciado por el Ministerio de Justicia. Expectativa por pedido de videoconferencia al financista Leonardo Meirelles.

Pese a ser el caso que funcionó como un terremoto para la clase política de Brasil y se esparció como una mancha de aceite por 16 países de la región, el "Lava Jato" se desinfla en lo que refiere al castigo para quienes accedieron al régimen de delación premiada. Expone los desafíos del sistema si es que fuera viable replicarlo puertas adentro, dado que la constructora estimó haber pagado u$s35 millones en coimas durante los últimos años. En el tercer aniversario desde el estallido de la causa, Alberto Youssef -socio y jefe de Meirelles en la "cueva" que canalizaba los sobornos- recuperó su libertad. Había sido condenado a 117 años. Por la delación estuvo 2 años y 8 meses preso y cuatro más con una tobillera electrónica. El 17 de marzo se la sacaron y regresó a un exclusivo condominio de San Pablo, luego de haber devuelto una cifra cercana a los 120 millones de reales, de los 500 que se presume obtuvo de manera ilegal. Era el titular de la firma RFY Import & Export Limited, desde cuya cuenta en Hong Kong se canalizó al menos un pago para la cuenta en Suiza del titular de la AFI, Gustavo Arribas. Canicoba Corral dijo que todavía no cuenta con los datos suficientes como para canalizar un exhorto a Suiza. La posible mención de hacia donde fueron los pagos por parte de Yossef y si involucran cuentas de argentinos es considerada clave.

Un caso similar es el del exdirector de Abastecimiento de Petrobras, Paulo Roberto Costa -cuya confesión data de 2014- y que arrastró a decenas de directivos de la petrolera. Poseía junto con familiares 12 empresas offshore para canalizar movimientos ilegales. Fue condenado por el juez Moro a 128 años de prisión. Desde fines del año pasado cumple una pena en régimen abierto sin tobillera. Luego de que se denunciara que continuaba escondiendo pruebas, el Ministerio Público Fiscal brasileño pidió que se suspendan los "beneficios" que se hacían efectivos cuando se homologaban sus confesiones por parte del Superior Tribunal. Las condenas trepan a 87, mientras que las delaciones alcanzan un total de 140.

Fernando Soares, conocido como Fernando Baiano, nexo con el PMDB, cumple su condena en una propiedad de 800 metros cuadrados en Barra de Tijuca. El empresario Ricardo Pessoa, dueño de una de las contratistas investigadas, fue condenado a 8 años, pero cumple la pena en libertad (no puede salir del país), algo que finalizará el 17 de noviembre próximo, cuando se considere extinta su condena. Pasó sólo 6 meses preso. Marcelo Odebrecht, por su parte, quedará en un régimen cerrado al menos hasta fin de año. Paradójicamente y como contratos, los acuerdos con la fiscalía incluyen una cláusula peculiar: los acusados pueden conservar hasta un 2% del dinero mal habido.

En Argentina, el estado de las pesquisas locales es incipiente, y ni siquiera está en etapa de recolección de pruebas ya que se precisa primero la "guía" que implican las declaraciones, por ejemplo, de los 77 ejecutivos de Odebrecht, cuyas importantes obras en el país continúan. Tanto la PIA como los fiscales y jueces del caso aguardan un guiño de la Justicia brasileña para que se abra el grifo informativo. Moro desembarcará hoy en la Argentina en una visita que tendrá como epicentro su capacitación sobre casos de corrupción enmarcada en el programa oficial Justicia 2020. Su visita es tan atractiva que pese a no estar en el programa, pasará por el cuarto piso del Palacio de Tribunales mañana para entrevistarse con los miembros de la Corte, ávida también por conocer los alcances de los hallazgos de la Justicia brasileña que puedan impactar en territorio local. La visita de Moro fue gestionada también por el Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires, que preside Guillermo Lipera, uno de los más férreos opositores a la procuradora general Alejandra Gils Carbó, al punto de impulsar su juicio político. La funcionaria fue la firmante de la Declaración de Brasilia, junto con una decena de procuradores de la región para coordinar esfuerzos en las derivaciones del "Lava Jato". Allí surge el nombre clave de su par brasileño, Rodrigo Janot, el hombre encargado de suministrar los datos esenciales para el avance del capítulo local.

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