14 de septiembre 2010 - 00:00

Le Monde denunció que es espiado

Nicolas Sarkozy durante un discurso pronunciado el domingo en Les Eyzies de Tayac, sudoeste de Francia. Su Gobierno corrigió la circular cuestionada.
Nicolas Sarkozy durante un discurso pronunciado el domingo en Les Eyzies de Tayac, sudoeste de Francia. Su Gobierno corrigió la circular cuestionada.
París - El diario Le Monde denunció ayer que fue espiado por orden de la presidencia francesa para identificar una fuente que filtró informaciones sobre el escándalo que rodea a la multimillonaria Liliane Bettencourt y defender al ministro de Trabajo, Éric Woerth. Se abre así otro frente de tormenta para Nicolas Sarkozy, al punto que algunos medios y contrincantes del mandatario comenzaron a hacer comparaciones con el caso Watergate que derribó al estadounidense Richard Nixon en 1974.

Según Le Monde, la Dirección Central de Información Interior (DCRI), dedicada en teoría a la seguridad del territorio y en particular a la lucha antiterrorista, investigó para averiguar quién fue el informante de uno de sus periodistas.

Este último, Gérard Davet, dio cuenta de la investigación judicial sobre las sospechas de tráfico de influencias contra el ministro de Trabajo Woerth, por su relación con la heredera de LOréal, Bettencourt. Woerth es una figura de alto perfil en la política francesa, encargado de llevar a cabo la razonable pero resistida reforma del régimen jubilatorio.

Demanda

«En consecuencia, Le Monde ha decidido presentar una demanda contra X (que no identifica al culpable) por violación del secreto de fuentes», publicó ayer.

Le Monde afirmó que fuentes policiales le habían dicho que la orden se dio para poner fin a las filtraciones sobre un caso de financiación ilegal por parte de Bettencourt a la carrera política de Sarkozy. Una de las filtraciones que habrían irritado al Gobierno fue la publicación a mediados de julio en Le Monde de las declaraciones a la Policía de Patrice de Maistre, gestor de la fortuna de Bettencourt, que aseguró que había sido inducido por Woerth a contratar a la sociedad de su esposa Florence.

Los agentes franceses apuntaron sus escuchas contra el asesor penal del Ministerio de Justicia David Sénat, a quien le interceptaron los diálogos con el periodista del vespertino de centroizquierda Le Monde Gérard Davet.

«El Eliseo desmiente totalmente las acusaciones de Le Monde y la presidencia de la república precisa que nunca dio la menor instrucción a algún servicio» para investigar el origen de las informaciones publicadas, dijo un comunicado de la presidencia.

Eric Fottorino, director de Le Monde, aseguró más tarde: «Tenemos las pruebas».

Ante ello, el opositor Partido Socialista denunció «un nuevo escándalo digno del Watergate, que podríamos llamar el woerthgate». Le Nouvel Observateur tituló por su parte: «¿Este hombre es peligroso?».

Agencias EFE, AFP y ANSA

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