28 de septiembre 2009 - 00:00

Lento crecimiento en sector pesquero

La acuicultura crece en muchos países mientras se agotan los recursos pesqueros en los caladeros mundiales; sin embargo, la Argentina tiene un desarrollo lento que apenas supera el 8% anual.

«Se habla de una suba del 8% o 10% cada año, un poco por la crisis que afecta a la pesca, que está en un nivel de captura límite», afirmó Laura Luchinik, directora nacional de Acuicultura, quien fue disertante en el ciclo de conferencias de Expopesca. Sin embargo, Juan Manuel Angos, titular de una compañía que exporta ostras producidas de manera más o menos intensiva en agua marina, aseguró que la «explosión de la actividad» será un hecho «cuando el Estado colabore».

«Se necesita que exista un plan nacional estratégico que defina porque falta articular acciones que en realidad significan acciones de muy poca inversión por parte del Estado», explicó.

Angos, quien también disertó en la muestra que tiene lugar en Mar del Plata, destacó que los «europeos están deseosos de los bivalvos argentinos por su calidad».

La Argentina conserva todavía un ámbito sin contaminación, a diferencia de otras regiones productoras de especies a través de la acuicultura.

La funcionaria Luchini aprovechó su paso por la muestra para exponer las políticas de desarrollo y analizar el presente de un sector que crece en todo el mundo a partir de las limitaciones extractivas que enfrenta la industria pesquera.

«Aunque por características naturales no tenemos el potencial de Chile o Brasil, la Argentina tiene altas posibilidades de desarrollar productos originados en la acuicultura», manifestó.

También señaló que «en nuestro país, la cría está centrada en pacú y trucha. Esta última especie representa el 58% de la producción global, unas tres mil toneladas anuales en promedio; aunque este año la sequía generó más de un inconveniente en diversas zonas». Angos destacó que también se valoran los «precios argentinos» de los bivalvos y langostinos así como la falta de contaminación.

«Si la actividad explota, tenemos las posibilidades comerciales de articular rápidamente con los mercados que desean nuestros productos, pero para que esto ocurra hace falta una decisión política», añadió el empresario.

En el mundo la pesca está en declive, se consume más pescado, pero la extracción baja porque se agotan los caladeros y entonces la acuicultura o maricultura sube, como sucede en Chile, Brasil y Perú.

«No ocurre eso en la Argentina, a pesar de las extraordinarias posibilidades que tenemos», sostuvo Angos. Respecto de las perspectivas de futuro, Luchini se mostró optimista: «El Norte tiene buenas posibilidades de desarrollo. En cuanto al centro, es más complicado porque es difícil encontrar especies, aunque con el tiempo también lo van a desarrollar», dijo.

Por su parte, la consultora IES informó que el sector pesquero no atraviesa por un buen momento ya que durante los primeros siete meses del año las ventas al exterior descendieron un 26%, con una marcada depresión en el comercio de calamar y filetes.

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