19 de septiembre 2014 - 00:08

Levantan enrejado entre la Villa 31 y la Autopista Illia

• Se da tras varios intentos de robo en esa autovía

El cerco  está entrando en escena  desde hace unos días. Trabajadores de la empresa AUSA, hicieron un muro de 2,65 metros, que se extenderá a lo largo de casi 5 cuadras.
El cerco está entrando en escena desde hace unos días. Trabajadores de la empresa AUSA, hicieron un muro de 2,65 metros, que se extenderá a lo largo de casi 5 cuadras.
Hace siete años se construyó un cerco que dividió a la Autopista Illia de la Villa 31. Pero ese alambrado llegó a 2014 totalmente destruido, y tras una serie de intentos de robo en esa autovía, que comenzaron con pedradas a los conductores, finalmente se decidió levantar esta semana un nuevo "muro".

Pero no sólo los automovilistas pedían por más seguridad. Incluso los propios vecinos de la villa, específicamente de los sectores conocidos como Ferroviario y Cristo Obrero, denunciaron que en casos de accidentes, los autos desprenden partes y quieren evitar con esto que se depositen en sus casas.

El nuevo enrejado tiene una base de hormigón de 65 centímetros y un alambrado de dos metros de alto, que se extenderá a lo largo de 550 metros, y que AUSA, la empresa que opera las autopistas, está terminando de instalar.

Sin embargo, el enrejado arrastra consigo una serie de polémicas. El primero de estos cercos tuvo un pasado agitado, cuando en 2007 el INADI denunció que con esa instalación se buscaba sacar de la vista y afectar los derechos de quienes viven en la villa. Eso derivó en la decisión del Gobierno de la Ciudad de reducir la altura del cerco, que en principio iba a ser de dos metros.

Hoy, en un megabarrio como lo es la Villa 31, donde viven unos 40 mil habitantes y cuyo techo parece no existir, la idea de esta división tiene como punto de partida mejorar la seguridad en la autovía. Se impedirá, así, que la gente cruce la Illia corriendo y la intrusión de los perros, que en más de una ocasión han hecho desviar a los conductores. Pero incluso hay quienes creen que servirá de contención para controlar el crecimiento de la villa a la vera de la autopista.

El nuevo tramo de la Illia, de 3 kilómetros de extensión y 4 carriles de circulación, fue inaugurado en junio y abarca desde la avenida Sarmiento hasta el empalme con Cantilo. Desde su inauguración, se exigió más presencia policial por los continuos intentos de robo a los conductores.

De hecho, hace pocos meses, un ómnibus de larga distancia que había partido de Córdoba y se dirigía a la terminal de ómnibus de Retiro, fue atacado a pedradas en la salida de Castillo (luego del peaje). El micro sufrió con este ataque la rotura de varios vidrios. Esta modalidad, en la que se involucran piedras o ladrillos para robar, se repite constantemente en la zona y se replica también en la Autopista Buenos Aires-La Plata, donde el vuelo de las piedras parece ser una postal común.

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