12 de febrero 2009 - 00:00

Leve ventaja de Chávez para lograr la reelección

Una mujer chavista promueve en Caracas la reelección indefinida.presidente impuso la «mora electoral», que convierte a los empleadospúblicos en militantes.
Una mujer chavista promueve en Caracas la reelección indefinida. presidente impuso la «mora electoral», que convierte a los empleados públicos en militantes.
Caracas - Pese a que sondeos dan al presidente venezolano, Hugo Chávez, una ligera ventaja para aprobar una enmienda que elimina el límite a su reelección, será la movilización de los bandos en el referendo del domingo lo que finalmente dirima la contienda. A pocos días de la consulta, un tercio del electorado se declara «ni chavista ni opositor»; y aunque una amplia mayoría de los llamados «ni-ni» rechaza la postulación ilimitada para todos los cargos de elección popular, las encuestas no pueden pronosticar cuántos concurrirán a las urnas.

El Gobierno esgrime estudios de opinión que le dan entre dos y diez puntos de ventaja para aprobar la propuesta, pero la oposición afirma que si logran activar a esos votantes «independientes», podrían derrotar de nuevo al mandatario.

Insistencia

Acostumbrado a prometer «fulminante knock out» a sus enemigos, Chávez insistió en una reciente entrevista televisiva: «A mis seguidores, no caigamos en el triunfalismo, las encuestas no ganan elecciones, hay que ir a votar».

El presidente asegura que aprendió de su derrota en el referendo de 2007, cuando una masiva abstención en sus filas echó por tierra la reforma constitucional que contemplaba su «reelección continua».

Pero el primer fracaso electoral del gobernante hizo que sus adversarios recuperaran la confianza en las elecciones porque están convencidos de que pueden vencer a Chávez en las urnas.

«El Gobierno cuenta ahora con una mejor capacidad logística y operativa para mover a sus seguidores. Pero también hay una mayor percepción de movilización espontánea entre sus opositores», opinó John Magdaleno, experto en opinión pública del Instituto de Estudios Superiores de Administración.

Aun así, la lucha es tremendamente desigual. La popularidad del militar retirado supera el 50% y, apoyado por un importante caudal financiero, se ha volcado de lleno en una intensa campaña política y mediática para vender la idea de que la enmienda «amplía los derechos políticos del pueblo».

Enfrente, una oposición envalentonada tras ganar espacios electoralmente importantes y políticamente simbólicos en las regionales de 2008 confía en la movilización voluntaria de los que rechazan la posibilidad de reelección, denunciando que el presidente busca perpetuarse en el poder.

Mientras a la oposición le basta ganar por un solo voto, Chávez necesita un triunfo indiscutible que consolide y exponga el alcance del apoyo a su «revolución bolivariana».

Una victoria ajustada reduciría el margen de maniobra del presidente para implementar políticas radicales, ya que le sería más difícil vender la idea de que «el pueblo venezolano» está en consonancia con su proyecto socialista.

«Sería trágico para Chávez, para el modelo y para la gobernabilidad», dijo un asesor político del Gobierno, que maneja sondeos en los que el Sí ganaría por pocos puntos.

Aun así, la oposición todavía sigue fragmentada y tendría el reto de presentar un líder o proyecto alternativo capaz de medirse con Chávez en las presidenciales de 2012.

Promesa

Ayer, en un acto de campaña, el presidente Chávez aseguró que respetará «sea cuales fueren» los resultados del referendo del domingo. «Es una regla de oro de la democracia defender las instituciones, Y que es como en el fútbol: cuando el árbitro pita un penal, es penal; cuando dice que se acabó el partido, se acabó», remarcó Chávez.

Aunque el bolivariano dejó claro que podría buscar nuevas vías para ser candidato si fracasa el domingo, las posibilidades de éxito en los cuatro años que le restan de mandato se verían reducidas si la crisis financiera global continúa agravándose y termina por arrastrar a la economía venezolana.

Tras una década en el poder, el líder izquierdista asegura que su derrota pondría fin a los programas sociales que, financiados con petrodóleres, han sostenido su popularidad entre los estratos más pobres del país caribeño.

Plantear de nuevo su continuidad personal frente a los múltiples problemas internos que aquejan al país -como la galopante inflación o una criminalidad desbordada- resentiríasu apoyo popular y, sin un sucesor claro, la unidad entre las facciones que lo respaldan podría resquebrajarse.

«Para Chávez, el mandato electoral es fundamental para seguir avanzando y marcar el ritmo de su revolución. Insistir en el tema crisparía la situación política», dijo Luis Pedro España, director del Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB).

Un nuevo revés en las urnas podría ser interpretado como una incipiente desconexión entre su liderazgo y el pueblo, aunque el mandatario siempre ha sorprendido a propios y extraños por su capacidad para remontar situaciones políticas adversas con movimientos impredecibles.

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