El entrenador de la selección francesa de rugby, Marc Lievremont, es una figura peculiar en el rugby internacional, que consiguió además pasar de estar cuestionado por los malos resultados a llevar a los Bleus a la final del Mundial. Desde que tomó las riendas del equipo en el Torneo de las Seis Naciones de 2008, el XV francés ganó 26 de sus 44 partidos oficiales, lo que supone un porcentaje de éxito del 59%, inferior al de sus predecesores, Bernard Laporte (62%), Jean-Claude Skrela y Pierre Villepreux (65,4%) y Pierre Berbizier (66%).
Los franceses llevan unos años montados en una montaña rusa, con fuertes bajadas e increíbles subidas. Los dos primeros Seis Naciones con él en el banco se saldaron con decepcionantes terceros puestos. Los primeros éxitos llegaron en ese 2009, frente a Nueva Zelanda (27-22) y Sudáfrica (20-13), sentando las bases del grupo que conquistó el Seis Naciones en 2010. Después, el equipo atravesó por un bajón, cayendo ante Sudáfrica (42-17), Argentina (41-13) y Australia (59-16). En este 2011, los franceses sufrieron en el Seis Naciones una derrota histórica en Italia (22-21).
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