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Lingieri, nueva baja en equipo del camionero
José Luis Lingieri
La postura asumida por Lingieri, hasta ahora aliado estratégico de Moyano a pesar de integrar el grupo de los denominados «independientes», se suma al freno que aplicó el gobernador bonaerense, Daniel Scioli, en su planteo a favor del regreso del camionero a la presidencia del justicialismo en la provincia de Buenos Aires. Para hoy se espera el regreso del mandatario de su viaje a Francia, aunque en su entorno nadie dio señales de que fuera a insistir en esa iniciativa. En la misma línea, el diputado nacional José María Díaz Bancalari reclamó ayer que le fuese aceptada la renuncia a Moyano a su cargo partidario.
Las declaraciones alineadas con el Gobierno y en contra del camionero de los últimos días alimentan las especulaciones de una serie de reuniones previstas para la semana próxima, en las que los sectores internos de la CGT comenzarán a debatir la futura conducción de la central obrera a partir de julio próximo. Si bien los «gordos» como Oscar Lescano (Luz y Fuerza) o Armando Cavalieri (Comercio) impulsan un anticipo para marzo de esa definición, la mayoría de los grupos mantiene como julio la fecha del recambio.
Los dichos de Lingieri, expuestos a través de un comunicado que difundió ayer, representan un golpe para Moyano. El jefe de Obras Sanitarias integró junto con Moyano el triunvirato que en 2004 condujo la CGT y que completaba la dirigente de Sanidad Susana Rueda, puesta en el cargo por los «gordos». Pero a poco andar, esa estructura quedó monopolizada por Moyano en alianza con Lingieri, lo que aceleró la retirada de los «gordos» de la central obrera y desembocó, al año siguiente, en la jefatura en soledad del camionero.
Además de Lingieri, otros «independientes» como Gerardo Martínez (albañiles, UOCRA) y Andrés Rodríguez (estatales de UPCN) actúan en consonancia con el Ejecutivo. En el caso del dirigente de Obras Sanitarias, es además funcionario en AySA, mientras Rodríguez está al frente de un gremio que depende exclusivamente del Estado. Y Martínez mantuvo siempre un excelente diálogo con Cristina de Kirchner, a pesar de haber sido perjudicado por un informe de la Secretaría de Derechos Humanos que daba cuenta de su actuación en Inteligencia del Ejército durante la dictadura.
El comunicado que dio a conocer Lingieri reconoce la necesidad de instaurar «una mesa de diálogo social» con el Gobierno que «posibilite arribar a acuerdos en materia laboral, social y económica», y agrega: «Nadie renuncia a nada, ni nadie es más duro o más blando, pero la discusión la tenemos que efectuar en el marco de la madurez y el respeto mutuo», un mensaje relacionado con la escalada verbal entre Moyano y el Gobierno y con las medidas de fuerza impulsadas por el gremio en los últimos días.
También reconoce el escrito la existencia de «distintos puntos de vista sobre la conducción de la CGT» y sobre este punto se limita a señalar que «serán los dirigentes los que definirán» la continuidad o el reemplazo de Moyano «dentro de sus cuerpos orgánicos».
La alusión de Lingieri a que «los reclamos en función de defender los derechos de los trabajadores» deben concretarse «en el marco de la ley y el respeto» fue similar a lo expresado el lunes por Viviani, cuando dijo por radio que en la CGT había dirigentes que no estaban de acuerdo con enfrentarse al Gobierno.


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