12 de noviembre 2010 - 00:00

Llamados, ofertas, ausencias y una frase: “Pedí lo que quieras”

Carlos Zannini, José López, Laura Alonso, Daniel Katz
Carlos Zannini, José López, Laura Alonso, Daniel Katz
El kirchnerismo trabajó en equipo en la primera sesión de la Cámara de Diputados después de la muerte del ex presidente. Con Cristina de Kirchner varada en Los Angeles por un desperfecto técnico en el avión que la traía de regreso desde Corea del Sur, el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, los ministros Julio De Vido, Carlos Tomada, Nilda Garré; el secretario de Legal y Técnica, Carlos Zannini; el secretario de Obras Públicas, José López; y hasta el senador Miguel Pichetto se responsabilizaron solidariamente en un intento desesperado por salvar el Presupuesto 2011.

El nuevo esquema de poder sin el ex presidente debutó de manera colectiva y mancomunada, aunque el oficialismo no logró ni su objetivo de máxima, aprobar el Presupuesto, ni el de mínima, victimizarse ante una votación en contra de la oposición que, en la lógica kirchnerista, apuntaba a desestabilizar a la Presidente en pleno período de duelo. No hubo intervención de Máximo Kirchner en las negociaciones en la Cámara de Diputados. Los 27 legisladores ausentes ayer a la madrugada, más del 10% de los 257 que integran el cuerpo, se lograron gracias a llamados cruzados de funcionarios del Poder Ejecutivo que finalmente no lograron quebrar el estado de pánico en el que entraron los diputados radicales y la centroizquierda ante el escandalete que armó Elisa Carrió denunciando pactos espurios y negociaciones propias de la política parlamentaria.

Excusas

El bloque con más ausencias en relación con el total de sus integrantes fue el PRO de Mauricio Macri. Sobre un total de 11 diputados, sólo permanecieron en sus bancas seis. Casi un 50% de ausentismo. Gabriela Michetti adujo problemas de salud al igual que Lidia Pinky Satragno. Otros macristas ausentes fueron la bonaerense Silvia Maj -de línea directa con el secretario de Obras Públicas, José López-, Christian Gribaudo, quien este año ya se había subido al avión presidencial, y la joven Soledad Martínez.

Laura Alonso directamente explicó que no fue a la sesión porque estaba dispuesta a votar a favor del Presupuesto y, ante la falta de diálogo con Federico Pinedo, optó por cortarse sola para no mortificar a su jefe de bloque. La ex Poder Ciudadano, que coquetea con el Peronismo Federal, soporta el estigma de la radical Marta Oyhanarte, ex colega de ONG, quien integró las filas oficialistas de la mano del ex jefe de Gabinete Alberto Fernández.

La bancada radical se anotó ocho ausentes de 43 diputados, casi el 20%: Hugo Castañon (Río Negro), Héctor Del Campillo (Córdoba), Daniel Katz (Buenos Aires), Eduardo Kenny (La Pampa), Pedro Molas (Catamarca), Agustín Portela (Corrientes), Silvia Storni (Córdoba) y Mariana Veaute (Catamarca). No hubo justificaciones oficiales ni oficiosas desde

la cúpula de la UCR. Sí se logró un acuerdo con el oficialismo, a pedido de los jujeños Gerardo Morales y Miguel Guibergia, para prorrogar el impuesto al tabaco. Y un aumento de 320 millones de pesos en la planilla destinada a Universidades, en su mayoría controladas por el radicalismo.

En el envío del proyecto del Ministerio de Economía figuraba en la planilla A el monto de 13.258 mil millones. Pero en la planilla B, que se arma en la Comisión de Presupuesto y Hacienda, controlada por el kirchnerismo, se elevó el monto a un total de $ 13.578 mil millones.

En la Coalición Cívica de Elisa Carrió sólo faltaron Fernando Iglesias, quien viajó a un seminario en Biarritz, Francia, y Juan Carlos Vega, con problemas de salud.

El resto de los ausentes fueron el peronista chubutense Oscar Currilen, el salteño Alfredo Olmedo, el liberal correntino José Arbo, el bonaerense filokirchnerista Julio Ledesma -quien ingresó al Congreso de la mano de Francisco de Narváez-, el jujeño Mario Maritarena y el socialista K Jorge Rivas.

Podría haber habido más ausencias, pero algunos diputados habrían declinado propuestas non sanctas de «colaboración» política de parte de funcionarios del Poder Ejecutivo.

Monitoreo

La leyenda asegura que la frase «pedí lo que quieras» debió suplir a magras ofertas de cinco ceros para liberar más bancas opositoras y facilitar la aprobación del Presupuesto con mayoría simple.

El rionegrino Pichetto, con su paisano Julio Arriaga, monitorearon el voto de la peronista disidente Lorena Rossi. Alfredo Atanasof sufrió una parálisis facial y Ramón Puerta amagó con abandonar el sepelio en Misiones de su ex vicegobernador Julio Ifrán y tomarse un avión para votar en la madrugada del Congreso. También sonó el teléfono celular de Marcelo López Arias.

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