10 de octubre 2017 - 00:00

Llegó el “día D”: define Puigdemont si declara hoy la independencia catalana

Si opta por la ruptura, desencadenará una intervención del Gobierno central. La izquierda regional presiona por la línea dura; los liberales, por una proclamación simbólica y un llamado a negociar.

Hostilidad. Militantes nacionalistas españoles queman una bandera estelada en Valencia. Esa ciudad fue ayer escenario de manifestaciones en contra y a favor de la independencia de Cataluña.
Hostilidad. Militantes nacionalistas españoles queman una bandera estelada en Valencia. Esa ciudad fue ayer escenario de manifestaciones en contra y a favor de la independencia de Cataluña.
Barcelona y Madrid - El presidente catalán, Carles Puigdemont, comparecerá hoy ante el Parlamento, donde podría declarar unilateralmente la independencia y llevar al Gobierno español a suspender la autonomía de la región. Pero llega a esa instancia con un campo nacionalista dividido ante el temor de un salto al vacío: los más radicales presionan por la secesión, pero otros dudan tras el éxodo de empresas de los últimos días y las reacciones de apoyo a Madrid difundidas desde todas las capitales europeas.

Tres grandes escenarios son posibles: que Puigdemont concurra a las 18.00 hora local (13.00 de la Argentina) al "Parlament" para proclamar la independencia unilateral, que lo haga con alguna fórmula "simbólica" o que se limite a pedir diálogo al Gobierno de Mariano Rajoy.

En medio de una fuerte tensión en toda España, Rajoy aseguró ayer que "hará todo lo que haga falta" para "impedir la independencia de Cataluña". "Tomaremos las medidas para impedirlo que sean necesarias. La separación de Cataluña no se va producir. El Gobierno hará todo lo que haga falta para que así sea", dijo el presidente del Gobierno, según el vocero del Partido Popular, Pablo Casado.

En tanto, el consejero de Relaciones Exteriores catalán, Raül Romeva, dijo a la televisión belga no ver "alternativa" a la declaración de independencia.

Sin embargo, Marta Pascal, coordinadora del partido PDeCAT de Puigdemont, señaló en cambio a la BBC que el mandatario hará una "declaración simbólica" y trazará una "hoja de ruta" hacia la secesión sin hacerla efectiva de inmediato.

El eurodiputado del PDeCAT Ramón Tremosa abundó en esa idea previendo que Puigdemont proclamará la independencia y luego la suspenderá durante un tiempo, siguiendo el modelo de Eslovenia, mientras que el diputado Jordi Xuclà contó con que el jefe del "Govern" se limitará a pedir diálogo.

Por otra parte, la CUP, el partido de izquierda radical que apoya al Gobierno de Puigdemont, exigió la vía dura: "No hay declaración retórica posible ante los dos millones de votos defendidos con el cuerpo el 1 de octubre. Sería legitimar la violencia policial, rendirnos", escribió en Twitter la diputada Mireia Boya.

"Lo que hay que hacer es proclamar la República catalana e implementar la ley de transitoriedad" hacia la nueva República, dijo, por su parte, el diputado de la CUP Benet Salellas, que añadió que "eso es lo que va a pasar". A partir de ese momento, la CUP propondrá una "mediación entre Estados iguales" con el Gobierno español, pues "de esta forma podremos negociar una separación amistosa".

En Madrid, representantes de los principales partidos españoles le pidieron a Puigdemont que frene su hoja de ruta, entre ellos el jefe de la oposición, el socialista Pedro Sánchez, quien prometió apoyo a Rajoy en su promesa de impedir una independencia unilateral.

En medio de esa incertidumbre, algunos expertos esperan un escenario complejo: "Sospecho que no habrá declaración de independencia y que la CUP retirará su apoyo al Gobierno, lo que provocará su caída y nuevas elecciones", pronosticó Sebastian Balfour, profesor emérito de la London School of Economics.

La ley con la que el Gobierno catalán convocó el referendo del 1 de octubre prevé la declaración automática de independencia en un plazo de 48 horas después de la difusión de resultados oficiales de la consulta en caso de una victoria del "sí" a la ruptura con España.

El viernes se confirmó que la vía independentista ganó por un 90% la consulta no autorizada por la Justicia y realizada en condiciones caóticas debido a la represión policial. Se informó que la participación llegó solo al 43%, en parte porque los partidarios del "no" la consideraban ilegal y rechazaron votar o hacer campaña.

De concretarse la llamada DUI (declaración unilateral de independencia), Rajoy aplicaría el artículo 155 de la Constitución española, que permite "adoptar las medidas necesarias" para obligar a una Comunidad Autónoma "al cumplimiento forzoso" de sus obligaciones. Otras alternativas serían la declaración por decreto de una "situación de interés para la seguridad Nacional" o limitarse a aplicar el Código Penal para perseguir la desobediencia del Gobierno catalán.

La comparecencia de Puigdemont será seguida con atención en toda España y acompañada por la movilización en las calles de Barcelona: la entidad independentista Asamblea Nacional Catalana (ANC) convocó a una concentración cerca del "Parlament" coincidiendo con la comparecencia Puigdemont.

La declaración unilateral de independencia abriría un escenario de conflicto sin precedente en España y un importante foco de inestabilidad en Europa. Por eso los Gobiernos en París y Berlín volvieron a enviar ayer a Rajoy señales de apoyo a la unidad de España.

Agencias ANSA, DPA, AFP y EFE

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