Lluvias fueron buenas, aunque muy desparejas

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Durante los últimos meses se discutió muchas veces la posibilidad de que la sequía que afecta a la presente campaña agrícola produjera un desastre similar al ocurrido durante la temporada 2008/2009.

En ambas campañas, la primavera fue marcadamente seca, pero el inicio del verano comenzó a marcar diferencias importantes a favor de la presente situación. En la campaña agrícola 2008/2009, las lluvias de verano fueron retrasándose semana tras semana, y recién llegaron en marzo, casi al final de la estación, cuando el daño ya era irreversible, produciendo el desastre, cuyo recuerdo genera grandes temores.

Contrariamente, durante enero de este año las precipitaciones fueron potenciándose a los largo del mes, finalizando con valores abundantes aunque muy desparejos, que superaron los pronósticos, marcando un giro favorable en la evolución de la campaña agrícola. No toda el área agrícola nacional recibió alivio efectivo, quedando focos de sequía en sus ángulos sudoeste y nordeste, pero en la mayor parte de su extensión, los aportes hídricos fueron suficientes para contener el avance de la sequía, apuntalando las expectativas de producción.

A causa de las altas temperaturas registradas, la mayor parte del agua provista por las lluvias fue muy rápidamente consumida por los cultivos y pasturas, por lo cual las reservas de humedad de los suelos siguen siendo inferiores a lo normal.

Por esta causa, el resultado final de la presente campaña dependerá de la continuidad de las lluvias. La primera quincena de este mes comenzará con temperaturas en ascenso, elevada humedad atmosférica y abundante, dando condiciones propicias para que continúen produciéndose lluvias abundantes aunque muy desparejas.

En la primera semana del mes, las precipitaciones se extenderán sobre la mayor parte del NOA, el norte de la Región Pampeana, el extremo norte de Cuyo, el centro y el norte de Córdoba, la mayor parte de Santa Fe, la mayor parte de Corrientes, la mayor parte de Entre Ríos y el extremo norte de Buenos Aires, presentando amplios focos con tormentas localizadas severas, con riesgo de granizo y vientos, y la posibilidad de que se registren desbordes de ríos y arroyos.

Contrariamente, la mayor parte de Cuyo, el sur de Córdoba, la mayor parte de Buenos Aires y Misiones observarán precipitaciones escasas.

En la segunda semana de febrero, las precipitaciones serán de carácter localizado, mostrando grandes contrastes. La mayor parte del NOA, el norte de Cuyo y el oeste de la Región del Chaco observarán fuertes tormentas, con riesgo de aguaceros torrenciales, granizo y vientos.

El este de la Región del Chaco, la Mesopotamia, el norte de Santa Fe, el sudeste de Mendoza, el centro y el sur de La Pampa y el sur de Buenos Aires observarán precipitaciones moderadas, con focos de valores abundantes, pudiendo producirse tormentas puntuales, con granizo y vientos.

El sur de Santiago del Estero, la mayor parte de Cuyo, la mayor parte de Córdoba, el norte de La Pampa, el sur de Santa Fe, el sur de Entre Ríos y el norte de Buenos Aires observarán precipitaciones escasas, con focos de valores moderados.

Este proceso comenzará a reponer las reservas de humedad en las zonas beneficiadas por lluvias abundantes, pero podría reactivar la sequía en las zonas que recibirán valores escasos, acentuando los contrastes existentes.

De esta manera, la campaña agrícola 2011/2012 continuará alejándose del escenario de desastre general, pero seguirá presentando problemas zonales de consideración.

(*) Ingeniero agrónomo. Especialista en Agroclimatología. edmasi@fibertel.com.ar

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