6 de octubre 2010 - 00:00

Lluvias mejoran maíz y soja, pero no descartan que llegue La Niña

Las precipitaciones de las últimas semanas en gran parte de la zona agrícola mejoraron las perspectivas para la incipiente siembra de maíz y soja, aunque esos cultivos atravesarán su período más crítico en los próximos dos meses.

«Las lluvias mejoraron las condiciones para la siembra gruesa de maíz y soja y van a permitir que las plantas crezcan bien», dijo el meteorólogo Germán Heinzenknecht, de la Consultora de Climatología Aplicada. «La siembra de maíz se está realizando con muy buenas reservas de agua. El este de la zona productora ya estaba bien, pero estas lluvias han generado una notable mejora para el sur de Córdoba, San Luis, el oeste de Buenos Aires y el norte de La Pampa», añadió.

Sin embargo, algunos meteorólogos estiman que los efectos más nocivos de La Niña se harán sentir cerca de fin de año, pero el experto de la Consultora de Climatología Aplicada advirtió que la escasez de lluvias podría producirse antes. «El bimestre que va desde mitad de octubre hasta mitad de diciembre parece que va a ser el más riesgoso, porque es cuando suele haber más falencia de agua y cuando más la necesitan los cultivos», dijo.

La Bolsa de Cereales de Bahía Blanca prevé lluvias en diversas zonas afectadas por la escasez de humedad, como algunas áreas del oeste de Buenos Aires.

Por otra parte, las recientes precipitaciones también mejoraron las condiciones del trigo, cuya siembra -ya finalizada- se desarrolló en medio de una preocupante falta de humedad. «El trigo está bien en general. Las lluvias lo favorecieron, pero en muchos casos llegaron tarde, cuando la siembra ya se había abandonado», aseguró Heinzenknecht.

El Gobierno proyectó la producción de trigo 2010/11 en un nivel de entre 10 y 11,2 millones de toneladas, mientras que el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) la calculó en 12 millones.

Por su parte, ayer la revista Oil World mejoró su pronóstico para la producción argentina de soja del ciclo 2010/11 a entre 52 y 53 millones de toneladas, desde los 51 millones proyectados en septiembre, debido a lluvias recientes y a un mayor área de siembra. La estimación, de todos modos, es inferior al volumen cosechado en la campaña 2009/10, cuando se recolectaron 55 millones de toneladas.

«El pronóstico de producción de soja es significativamente mejor para la Argentina, donde las lluvias favorables registradas en septiembre y los elevados precios de la oleaginosa probablemente llevarán a un área de siembra superior a lo previsto», afirmó la revista especializada en cereales y oleaginosas.

Oil World calculó que los agricultores argentinos implantarán 18,5 millones de hectáreas con soja para recolectar en la primera parte de 2011, una caída de apenas 0,3 de millón de hectáreas respecto del año pasado. Pero esto incluye cultivos de soja de menor rendimiento -de siembra tardía, luego del trigo-, cuya superficie subiría a 3,1 millones de hectáreas, desde 1,9 millón de hectáreas anteriores.

En tanto, el clima seco aún genera incertidumbre respecto de la cosecha de soja de Brasil, señaló la publicación con base en Hamburgo. Y agregó: «El país recibió algunas lluvias, pero no fueron suficientes en las principales regiones de la oleaginosa, incluido Mato Grosso».

La siembra de soja brasileña experimenta actualmente demoras de alrededor de tres semanas. A menos que las condiciones climáticas mejoren, hay un creciente peligro de que algunos productores no implanten soja, si esa tarea pone en riesgo las tareas de siembra del maíz, culminó la revista.

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