19 de febrero 2010 - 00:00

Lo que se dice en las mesas

 
  • Ni la recuperación de Wall Street cambia el humor en las mesas de dinero. Es que el dólar sigue siendo el centro de atención del mercado; bonos y acciones a casi nadie le interesan. Una suerte de anemia total. En los diferentes palcos del Buenos Aires Lawn Tennis en el ATP de Buenos Aires, trascendió información importante sobre lo que ocurre con el tipo de cambio. En las sucursales la demanda del público se mantiene firme y se estima que suma entre 50 y 75 millones de dólares diarios. A ello se deben agregar las operaciones del dólar «blue», una industria reactivada por el Gobierno al hacer trascender las listas de compradores en el mercado formal.

  • Después de un larguísimo letargo, la Superintendencia de Entidades Financieras, a cargo del ultrakirchnerista Carlos Sánchez, comenzó a moverse. Ayer aprobó la compra de las sucursales del BNP por parte del Santander Río, una transacción que ya se había cerrado hace más de seis meses. La entidad española apurará en las próximas semanas incorporarlo a sus redes de sucursales. Y se espera que a partir de ahora el Central esté más aceitado en la aprobación de la apertura de nuevas sucursales. Sergio Chodos está trabajando con Sánchez. Una de las directivas de la nueva presidenta, Mercedes Marcó del Pont, es facilitar la expansión geográfica de la banca.  

  • Los festejos por el rally que tuvo Wall Street en los últimos días quedaron opacados ayer a los pocos minutos del cierre del mercado. Ajeno a la recuperación accionaria, Ben Bernanke se despachó con la segunda suba de tasas en diez días. El aumento del costo de la ventanilla de redescuento para los bancos (Discount rate) generó una retracción de los futuros del índice S&P 500 de casi un 1%, mientras que la caída era todavía más fuerte en el caso de los papeles bancarios. Pero tal vez el principal efecto sea sobre el dólar, que se fortaleció más en relación con el euro: la moneda europea caía hasta 1,352 y crecen las apuestas de que podría retroceder incluso hasta 1,30. Este movimiento de la Fed presagia lo que ocurrirá con la principal tasa que rige la economía norteamericana, la de los fed funds, que permanece en el rango mínimo de un 0%-0,25%. Todo indica que en el segundo semestre comenzará también a subir esta tasa, pero de manera gradual, es decir, un cuarto de punto cada seis semanas. El escenario está controlado, ya que el costo del dinero en los Estados Unidos subiría sólo al 1% a fin de 2010.

  • Los más afectados por las perspectivas de una suba de tasa son los bonos del Tesoro norteamericano. No es que hayan dejado de ser seguros, pero el aumento de las tasas les pega directamente en sus precios. Conclusión: se trata del activo que más cayó en lo que va del año, con pérdidas del 5%. Los fund managers desaconsejan comprar T-Bonds o, en todo caso, posicionarse sólo en los de cortísimo plazo para no sufrir el efecto de nuevas subas de tasas en el capital invertido. 

  • En medio de una retracción en las operaciones de la City porteña, producto del verano, pero también de la incertidumbre, otro negocio entró en zona de alto riesgo: las financiaciones a través de las mutuales vía el descuento de haberes. Sucede que desde el arranque de enero rige el tope de la tasa de interés de la ANSES, que se ubica ahora en cerca del 35%. Hasta ahora, las tasas llegaban al 80% anual o incluso al 100%. Pero ahora que se acotó el margen, los préstamos al público que está en una mutual o a jubilados cayeron de manera significativa. El negocio se volvió más riesgoso y muchos bancos comenzaron a poner reparos a la hora de descontar estas carteras crediticias.

  • Como ya se dijo, los bonos argentinos se mantienen en un letargo: ya ni la mejora del clima externo los mueve. Y el incremento de tasas en los Estados Unidos provocaría otro impacto negativo en los precios. Pero lo que más los afecta pasa por la demora del Gobierno en implementar el canje de deuda y los temores crecientes de que incluso la operación no se lleve adelante. Los más preocupados son los grandes fondos internacionales que en los últimos meses compraron deuda en default ante la señal de que la transacción estaba cerca de cerrarse. Si no pueden canjear esos bonos por los nuevos títulos que colocaría el Gobierno, las pérdidas podrían resultar enormes. Un interrogante, pero casi policial: ¿será cierto un caso de acoso sexual en la plaza local con antecedentes ya en Nueva York? 

  • En las mesas europeas festejaron ayer otra racha alcista que ya acumula un 6% desde los mínimos de dos semanas atrás. Tras semejante rebote, los operadores ahora se preguntan dónde está el mercado. Para hoy, los reportes de los bancos europeos aconsejan a sus clientes cautela, no porque teman una baja inmediata, pero tienen en cuenta el tamaño del rebote, que ya no existe sobreventa diaria y que los índices del otro lado del Atlántico están coqueteando con importantes niveles de resistencia. Para los analistas, la clave en Wall Street pasa por los 1.105 puntos del S&P500 y los 10.380 puntos del Dow Jones.
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