Cuando todo hacía suponer que el mercado local iba a acumular otra jornada de alzas surgió un «hedge fund» que arruinó la fiesta. Apareció cerca del cierre comprando 200 millones de dólares CDS (seguros contra default) de la Argentina. Como siempre sucede, los bancos que canalizaron la operación tuvieron que salir a cubrirse. Por ello vendieron bonos locales en diferentes oleadas que no dejaron respiro a los grandes operadores de países emergentes. Hasta el cupón OBI en pesos y en dólares sintió la «réplica» de la orden de compra del «hedge fund» norteamericano. Todo se dio en un contexto en el que predomina un renovado optimismo sobre las acciones de Wall Street, con el Dow Jones coqueteando con los 12.000 puntos. Cuesta quebrar esa barrera sencillamente porque hay grandes jugadores en Estados Unidos que apostaron a que la fiesta de los últimos 45 días fue una «miniburbuja» y que debía producirse una corrección del 10% en los precios. Por ahora, las únicas burbujas que se ven son las de las copas de champán de aquellos que, comprados a full con las acciones norteamericanas, están festejando las ganancias acumuladas.
Quienes están cada vez más cosechando enemigos son las calificadoras de riesgo. Ayer se conoció que Standard and Poors rebajó la calificación de Japón por primera vez desde 2002 (ver pág. 6). La impresión entre operadores es que las agencias de rating «avisan del riesgo de una inversión cuando ya pasó la debacle». O al revés, como actualmente es el caso de la Argentina, le asignan una mala calificación a contramano de lo que muestran indicadores de riesgo-país o los propios CDS del país.
Otros comentarios en las mesas se dieron sobre sucesos en Punta del Este. Puntualmente se mencionaba el caso de un conocido banquero que, al caerse de un cuatriciclo, perdió el conocimiento durante varios minutos y generó una fuerte preocupación en su entorno. Un operador aportó datos puntuales por los celos existentes en dependencias oficiales, secretarías, por las últimas colocaciones de deuda que hizo el equipo de Daniel Scioli en el mercado internacional, muy demandadas, por cierto, por los inversores. Y sobre emisiones de bonos se anticipa que en las próximas jornadas se conocerán los lanzamientos del Banco Hipotecario y de YPF. Tarjeta Naranja fue la más reciente, y concluyó exitosamente la obtención de u$s 200 millones al 9% anual en dólares. Para cerrar, una sorpresa no menor: un ex gerente de Siembra AFJP detenido en su momento por estafar a afiliados estaría desempeñándose como funcionario, pero no en el Gobierno nacional, sino en un distrito importante del país. Ampliaremos.
¿Qué pasará con el dólar? El rating de esta semana se lo llevó el dólar marginal, la clásica variante «cuevera» de la moneda norteamericana, motorizado por los mayores controles de la AFIP a las operaciones de cambio. Desde hace tiempo que quien concurre con efectivo a comprar dólares en un banco debe justificar el origen o, si no, la entidad lo reporta como «operación sospechosa». Así, este dólar está en 4,13 pesos. El «contado con liqui», otro varietal de la moneda norteamericana que se utiliza para fugar divisas eludiendo los controles de cambio, se operó a 4,06 pesos. Es una señal de que la fuga de divisas es insignificante por ahora. Pero el verdadero partido sobre el mercado cambiario comenzará en junio, cuando ya estén más definidos candidatos y probabilidades de triunfo de cada uno de ellos.
El operador bautizado «el Oso» por sus pronósticos sombríos sobre la economía mundial, pasó un dato. Recomendó papeles de Inversora Eléctrica de Buenos Aires, propiedad de Cammuzzi de Italia. Hay una emisión de 130 millones de dólares con un precio que gira en torno a los u$s 61, y un retorno del 16%. Los cupones están garantizados hasta el vencimiento por su casa matriz. La apuesta: un aumento de tarifas en los próximos 12 meses que dé un impulso a la empresa. Son papeles no muy líquidos, advierte «el Oso», pero muy útiles para amantes de los rendimientos (y del vértigo). Lo que llamó la atención esta semana fueron las sospechas, erróneas por cierto, sobre la identidad verdadera del «talibán», el influyente economista-operador. Las acusaciones sobre su identidad a otro jugador del mercado (fue tras consejos del «talibán» sobre el cupón PBI) estuvieron lejos de dar en el blanco.
En silencio partió el dúo dinámico: Hernán Lorenzino y Adrián Cosentino (secretario y subsecretario de Finanzas), a París el miércoles. Trascendió más allá de ese silencio obligado por las negociaciones que para mediados de marzo habría entendimiento con países acreedores. Hasta ahora, se juega póquer, definiendo plazo y tasa para el pago.
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