18 de mayo 2012 - 00:00

Lo que se dice en las mesas

Boris Welyscko, Mercedes Moreno, Agustín Taussig, Nicolás Stamponi y Maxi Grapf, del Standard Bank, en fiesta (hubo hasta colados) en La Rural.
Boris Welyscko, Mercedes Moreno, Agustín Taussig, Nicolás Stamponi y Maxi Grapf, del Standard Bank, en fiesta (hubo hasta colados) en La Rural.
La tormenta perfecta. Entre Europa y las propias noticias locales se crearon las condiciones para una hecatombe para los papeles domésticos. Tiempos de pesimismo entre banqueros por las balas que llegan de todos los frentes. Varios datos en las conversaciones entre operadores. En primer lugar, trascendió que el BCRA se apresta a aplicar las reformas a la Carta Orgánica recientemente sancionadas en el Congreso. ¿Qué significa ello? Simplemente que se vienen los ya conocidos premios y castigos en función de si se otorgan más créditos o no. Pero curiosamente, la entidad monetaria estaría tomando una actitud a contramano. Sucede que como los bancos pierden colocaciones en dólares por el nerviosismo imperante, el BCRA, para no perder reservas, en lugar de girarles divisas a esas entidades, les estaría «sugiriendo» que cancelen prefinanciación a exportadores. Todo puede ser en esta dimensión ya conocida. De todas formas son tiempos de altas ganancias para mesas y «cuevas», por los altos diferenciales o «spreads» que se ven en la plaza. Puntualmente en el caso de los «arbolitos», ya habría que cambiarles el nombre dado que la moda actual, ante los controles en el microcentro, es el «delivery». Por ello volvió la moda de los «carpinteros», recordados pantalones muy usados a fines de los 70 y que en la actualidad tienen una gran ventaja: la gran cantidad de bolsillos...

Semana de muchos eventos financieros. El miércoles por la noche, la preinauguración de ArteBA de la mano del Citi. Como siempre, el anfitrión, Juan Bruchou, en La Rural, recibió a invitados que tuvieron el privilegio de recorrer la muestra, no sólo con anticipación, sino también con comodidad ante la concurrencia acotada por las invitaciones. Pudo verse en el Pabellón Azul así a Facundo Gómez Minujín (JP Morgan y titular de ArteBA), al economista Miguel Kiguel, Ariel Sigal (ex Deutsche y también ArteBA), Manuel Antelo, Cristiano Rattazzi, Claudio Cesario (de ABA, la asociación de bancos extranjeros), Pablo Roemmers, entre otros. Anoche en paralelo a la inauguración formal de ArteBA, y al partido de Boca Juniors contra Flamengo al que concurrieron varios hombres del mercado, se hizo un nuevo capítulo de los clásicos «Happy Hours» del Standard Bank con clientes. Fue en «La Cigale» en pleno microcentro. Pero un anticipo fue la fiesta de cumpleaños, en La Rural, de una operadora del Standard, Mercedes Moreno. La invitación aludía a los «20 según el INDEC», pero la realidad, como la inflación, era el doble. Obviamente la mesa del Standard asistió el sábado pasado al evento con su tesorero «Juanjo» Ciro a la cabeza. También se sumaron Gabriel Martino (HSBC), los hermanos Juan y José Nápoli (de la Sociedad de Bolsa homónima), Erica Roegg (también de otra sociedad de Bolsa), Miguel Kiguel, Miguel Di Lernia y Matías Dasseville (Telefónica), Augusto Rodríguez Larreta y Julieta Spina, Alec Oxenford (OLX) y Felicitas Castrillón, Guillermo Dietrich y Javier Alvarez Echague, Marcelo Figueiras y María Laura Leguizamón, Koni Strazzolini, Santiago González Pini, Carlos Bottini (Prudential), Mariano Caillet-Bois, Augusto Darget, Carlos Magariños (extitular de ONUDI), Norman Roberts (VW) entre otros. El DJ Sarapura y un robot, Nitroman, hicieron su trabajo: nadie se despegó de la pista. Incluso dos «colados» que pasaron inadvertidos y que hasta se fueron muy bien acompañados...

Pero en La Rural ese sábado también estuvo «el talibán». De muy bajo perfil como siempre, evitó el asedio. Ayer se refirió antes de partir a una suerte de retiro espiritual en José Ignacio, a la delicada situación del mercado. Dos conceptos dejó: 1) el Banco Central Europeo debe bajar urgente las tasas para que baje el euro; la moneda europea se debe derrumbar por polítca económica y no por pánico, 2) lo del dólar en la Argentina es señal doméstica pero también consecuencia del clima externo; la merma en la actividad será mayor a la prevista. Contundente.

El «oso» sigue festejando sus aciertos. Este ejecutivo de banca privada que se escuda bajo ese seudónimo, viene pronosticando hecatombes desde hace varios meses. Llegó su hora. Y en su informe de los jueves anticipó los siguientes fenómenos: «1) Qué les puedo decir de Grecia; si alguien cree en los milagros entonces es lo único que puede evitar que finalmente este país vuelva a emitir su propia moneda y esto determine su expulsión de la eurozona; y créanme si esto sucede las consecuencias por más que las autoridades nos digan que están preparadas para afrontarlas lamento decirles que a diferencia de la caída de Lehman en 2008 que fue algo quizás no esperado, lo de Grecia ha sido la muerte anunciada desde hace mas de dos años; 2), sin embargo el colapso que esto va a significar para todas aquellas empresas y ni hablar de los bancos que ya no tienen euros para entregar a sus clientes y si a esto le sumamos el efecto contagio que ya estamos viendo en los bancos españoles viviremos momentos complicados; 3) si quiero ser optimista y escucho a los economistas norteamericanos que siguen diciendo que las ganancias de las empresas son fabulosas en teoría tienen razón pero el miedo por lo que va a venir es mayor; 4) mañana (por hoy) sale a la Bolsa Facebook; dicen que muchos han vendido Apple para comprar acciones de FB; veremos cómo los trata el mercado, seguramente tendrán un gran día pero hay que ver cuánto vale en un mes; 5) la mayor caída en los mercados emergentes la hemos visto en Venezuela y la Argentina, y por distintos motivos el primero, porque Chávez volvió al ruedo, veremos si llega a octubre y sus bonos que subieron en promedio un 40% desde diciembre han perdido en 15 días entre un 15% y un 20% de su valor; 6) por el otro lado y como termómetro de lo que pasa en la Argentina los cupones están por debajo de 10, esto quiere decir que el mercado ya no tiene dudas con respecto a que este año no creceremos más del 3,3%. De cualquier forma, si caen a niveles de 7 o menos vale la pena comprar, ya que a fin de año pagarían 6, es decir, que se recupera casi la totalidad de lo invertido». Un «oso» todoterreno.

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