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Lo que se dice en las mesas
Quien anticipó todos estos movimientos fue el economista que se escuda bajo el seudónimo del «Talibán». Pese a la reciente suba, recomienda ahora extender duración de las tenencias de papeles argentinos y en ese sentido apostar al Par. Entre sus razonamientos sobre el comportamiento del dólar, se iluminó y creó una ley sobre su comportamiento: desde ahora hasta marzo comienzan a escasear dólares de los exportadores de granos. Por eso, el BCRA realiza una menor expansión monetaria en este período y ello hace que la presión sobre el dólar informal vaya en descenso. Es decir, y aquí la paradoja, que en épocas de menor ingreso de dólares de exportación, hay menos presión al «blue». Curioso.
Gran cantidad de operadores partió al sur ayer. Es que se hace la tradicional cumbre del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF) en El Calafate. El encuentro, que contó con la presencia de más de 100 ejecutivos, fue abierto por Miguel Kiguel, de Econviews, quien instó al eurogrupo a «emitir muchos euros, porque de esta manera puede comprar deuda y bajar las tasas de interés». Por su parte, Gustavo Cañonero, del Deutsche Bank, se mostró optimista sobre la situación norteamericana después de la tercera ronda de estímulos de la Fed. Ricardo Delgado (Analytica) fue optimista ante el futuro de la economía nacional, proyectando un 4% de crecimiento del PBI y registrando una recuperación en el consumo. «Al Banco Central lo están quebrando», afirmó Carlos Melconian, al cerrar la sesión.
Una serie de factores está lentamente modificando la fisonomía del microcentro porteño. Son cada vez más los locales en alquiler, ante la decisión de varias casas de cambio de cerrar sus puertas. Entre las que ya no funcionan se encuentran Aeromar, Italtur y Cambios Norte. Otras, como Eves, decidieron mantener abierta sólo la operación de turismo, pero no realizan más cambio de moneda al público, mientras que otros jugadores se van achicando gradualmente, cerrando sucursales que funcionaban en distintos puntos de la Ciudad de Buenos Aires y también del interior. Sucede que cuando está a punto de cumplirse un año del cepo, los negocios se volvieron cada vez más escasos y nada indica que vaya a cambiar en los próximos años. Hoy es común que las casas que siguen activas se concentren en operaciones que hasta hace algún tiempo podría considerarse exóticas, como cambio mayorista de guaraníes o pesos uruguayos, para satisfacer a los ciudadanos paraguayos o a quienes fueron autorizados por la AFIP para comprar divisas antes de un viaje a Uruguay. Otras se las rebuscan conquistando otros segmentos, como los supermercados chinos, que tienen un fuerte excedente de efectivo. Lo concreto es que al cierre de casas de cambio se le agregará en breve la decisión de algunos bancos con mucha presencia en la City de mudarse. En el primer semestre del año que viene le toca al Ciudad, que abandona tres edificios del microcentro para mudarse a la nueva casa central de Parque Patricios. Y el Macro ya comenzó la construcción de su nueva torre corporativa en Catalinas, con lo cual también abandonaría varios edificios que ocupa actualmente. Se suma la inquietud de otras compañías financieras que no quieren que se las identifique con el negocio cambiario y ya están buscando ubicaciones descentralizadas, por ejemplo, en Puerto Madero, abandonando sus locales de atención al público del microcentro. Pero es probable que la City porteña no se transforme en un barrio fantasma, sino que cambiará de moradores. Esto es lo que sucederá, por ejemplo, con la vieja sede del Banco do Brasil (hoy accionista del Patagonia), que fue adquirido por una compañía de medicina prepaga.
¿Qué dice ahora, con esta suba, el ejecutivo de banca privada que se escuda bajo el seudónimo del «Oso? Se trata por cierto de alguien que no cambia fácilmente sus principios. Mantiene su escepticismo en el último informe. Dice lo siguiente: «1) este Nuevo Paradigma que nos quieren vender me resulta difícil de aceptar; tenemos mercados regulados por los bancos centrales del primer mundo tratando de evitar una depresión mundial e inflando artificialmente el valor de los activos de riesgo; 2) las escaleras no llegan al cielo y un día nos podemos despertar con algún evento que rápidamente puede alterar esta fantasía; 3) les quiero recomendar la Argentina, que arde a pesar de las marchas y las posibles sanciones del FMI; pueden comprar el Bono del Banco Macro 9.75% al 2036 que vale como 77 dólares (eso da una tasa corriente del 12,6%); 4) mientras tanto, sigamos disfrutando de la exuberancia exagerada. ¿Y el «Maitre», el experto bursátil que opera desde Azul Profundo? «Estamos en meses que juegan psicológicamente en contra del mercado, ya que septiembre y octubre se desataron las peores crisis económicas mundiales. Hay que esperar y monitorear papeles ligados a lo financiero que sería el primer rubro en recuperarse en EE.UU.», opina. ¿Y en la Argentina? Aquí se juega por el cupón PBI en pesos y en dólares que «son una interesante inversión».


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