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Lo que se dice en las mesas
•Fin del vintage de "Band on the run" deja la atención en el barril y malhumor externo. • El Gordini de Alfonso y Federico le gana a la Testarossa de Carlos, por ahora. • El Oso alerta que ya se perdió u$s 1,3 trillón.
El Gordini de Prat Gay y Sturzenegger gana en la etapa clasificatoria sobre la Testarossa de Melconian.
•La volatilidad llegó para quedarse debido a que los bancos centrales -sobre todo de los países desarrollados- se mueven desincronizadamente lo que exacerba los sobresaltos del mercado; según algunos por culpa de la torpeza de la Fed. A esto hay que agregarle que los flujos de capitales internacionales son tan libres y rápidos que los bancos centrales y los gobiernos no pueden seguir el ritmo de los cambios que se producen, lo que se refleja en la incapacidad de los tipos de cambio flexibles para seguir el ritmo de los flujos. Se suma a esto la descoordinación de las políticas económicas que han creado una situación caótica en el mundo. Este cóctel inyecta más volatilidad.
•En el plano local, tras la presentación de las metas fiscales y de inflación del Palacio de Hacienda quedó claro el triunfo del gradualismo por sobre los que se inclinaban por una mayor dosis de shock, en el seno del gabinete económico de Macri. El binomio Prat Gay-Sturzenegger apuesta por ir paso a paso. Muchos, aún de fiesta por las costas esteñas, temen que sea un error. "Aún no hemos visto nada, se levantó el cepo y nada más. Se podrá decir si fue exitoso una vez que pase el primer semestre al enfrentar la demanda por importaciones.
•Sobre el cierre de la jornada de Wall Street llegó el informe del Oso, picante de información como de costumbre, que destaca que en 9 sesiones se perdió u$s 1,3 trillón como referencia a la recuperación de ayer. Las claves: el índice de volatilidad (vix) cerró en 24, es un valor alto y asegura más movimientos en el futuro. Los "técnicos" apuestan a un rebote del 5% para luego retomar la senda bajista en la próxima semana. Cada vez se lee más que hoy las subas son consideradas aptas para la venta en lugar de que las bajas sean oportunidad de compra. El 2016 viene muy complicado, veremos si los balances pueden atemperar los ánimos o no. La Argentina tiene que apurar la negociación, no vaya a ser que por ahorrarse unos pocos miles de millones termine perdiendo la última ventana de financiación barata que queda y rogar que Brasil aguante (el bono Brasil 2037 pasó de rendir poco más del 4% a casi 9% en un año).


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