• Lo peor está por venir, advierten los gurúes. Jefatura se presentó a rendir examen en la AEA. • Flor de trilema enfrenta la economía argentina. • Las nuevas Lebac debutan el martes. Rofex redobla la apuesta. • Gran test en Wall Street mientras la Fed se plantea, por primera vez en 10 años, un cambio.
Jerome Powell y Inácio Lula da Silva
Se intensificaron los encuentros entre consultores y clientes en la city local. En todos pintaron un cuadro de una economía gris, a pesar de que los voceros oficiales pregonan la llegada de un muy buen segundo semestre. En realidad de estas reuniones reservadas queda clara la apuesta a que 2019 será mejor que este año (léase, el PBI crecerá más del 3%).Detrás de este pronóstico está la esperanza de que la economía brasileña ya estará creciendo a buen ritmo, y con nuevo presidente (¡toda una incógnita!), ya no habrán tarifazos (aunque tampoco reformas estructurales) y la sequía será un recuerdo. Además los tres motores: construcción, industria y el rebote del agro estarán a pleno, sobre todo bajo el "ímpetu" del gasto electoral en obra pública que, según descuentan, será apoteótico. Al respecto fue muy comentada el cónclave que una de las espadas de Marcos Peña mantuvo con la cúpula de AEA, en la se expuso la visión de la Jefatura de que hoy la economía no enamora porque los tres motores están a bajas revoluciones, y donde todo el esquema macro se sustenta en la pauta salarial del 15%.De modo que el resto del "trabajo sucio" que aún no hizo Cambiemos pasará a 2020. También quedó claro que lo peor, en términos de actividad, será el segundo trimestre de 2018 donde pegará a pleno la sequía, los tarifazos, la inflación alta, las paritarias retrasadas, y la desaceleración económica. En el lunch de AEA nadie lo dijo públicamente, menos frente al invitado, pero circuló entre las mesas con insistencia el interrogante de qué pasaría si Macri no es candidato, o peor, si no lograra la reelección. Ese escenario aún hoy nadie lo diseña, por su bajísima probabilidad. Pero algunos ya trabajan en esa hipótesis.
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El IPC de marzo dio finalmente 2,3% (¡2,6% la núcleo!). Los operadores ni se refieren ya a las metas, no las tienen en cuenta, solo juegan cuándo se llega al 15% (hoy ya 6,7%) para activar los "gatillos paritarios". Por lo pronto en un cónclave financiero ya se habló de un abril similar y un mayo no menor al 2%. De ahí que todos esperan que tienda a aflojar a partir de junio. Esto marca que el BCRA no tiene margen este semestre para pensar en cambiar el sesgo de su política monetaria conservadora/estricta y se descuenta que siga interviniendo en forma moderada en el mercado cambiario para controlar al dólar y así contribuir a anclar las expectativas inflacionarias a luz de la persistencia/inercia de la inflación subyacente. Claro que a esto se sumaron dos nuevos datos ayer: la tasa a 10 años en EE.UU. volvió a subir bien por encima del 2,8% y encima el real se devaluó y superó los 3,4 reales. ¡Flor de trilema! decía un operador al hacer cuentas sobre la próxima licitación de Lebac.
En el BCRA ya comenzaron a delinear el nuevo test del mercado. Será el próximo martes cuando se liciten por primera vez letras con vencimiento en los próximos cinco meses. Dejan así de emitir letras a siete y nueve meses, dejándole espacio así al Tesoro para ir a captar fondos en ese segmento de la curva con sus Letes. Los plazos a licitar el martes serán de 28, 64, 91, 119 y 154 días. La curva de rendimientos se mantiene invertida con tasas que van del 26,3% al 25,5%, para plazos de entre 33 y 188 días, destaca la gente de Portfolio Personal. El BCRA enfrentará vencimientos por más de $586.000 millones debido a que en las últimas licitaciones las propuestas se concentraron en los plazos más cortos. En un after del Jockey San Isidro un hombre del mercado celebraba el lanzamiento del nuevo contrato del Rofex. Se trata de un contrato de futuro sobre índice accionario que podrá negociarse a partir del próximo lunes (vía la plataforma Rofex y la DMA). Según explicaba a sus colegas el nuevo producto responde al crecimiento explosivo que tuvo la operatoria de futuros sobre Indice Merval. La referencia del nuevo contrato de futuros será el índice Rofex 20 (los 20 papeles más líquidos del mercado accionario local, ponderados por su capitalización bursátil ajustada por el capital flotante). Se trata además de un nuevo round de la pelea con el ByMA, que está en un estadio de pax armada.
Córdoba sale a buscar u$s500 millones a 10 años de plazo. TGS otros u$s500 millones (vía un bono a 7 años Ley NY). Sin duda un serio test para los colocadores argentinos, que desde enero desaparecieron (luego de colocar más de u$s1.250 millones entre AySA, Genneia y MSU Energy). Caputo y compañía bien atentos. Aunque ya están cerrando los swap con los bancos extranjeros por u$s5.000 millones (HSBC y Credit Suisse ya adentro). Los que sí ya enviaron señales fueron algunos miembros de la Fed sobre la necesidad de un cambio en su política monetaria, desde un postura "acomodaticia" mantenida para combatir la Gran Recesión que comenzó en 2008, hasta una postura más "neutral" o "restrictiva" para la actividad económica. Fue una de las principales novedades que trajeron las actas de la última reunión del FOMC de la Fed. Han acordado que "los tipos de interés a largo plazo serán más bajos que en el pasado, en parte por las fuerzas seculares que han presionado a la baja los tipos de interés reales". No obstante, "varios miembros" del FOMC sugirieron que "en algún momento, será necesario revisar el lenguaje" que utiliza la Fed en sus comunicados para anticipar que "con el tiempo, la política monetaria probablemente pasará gradualmente de una postura acomodaticia a ser un factor neutral o restrictivo para la actividad económica". Este debate en la Fed no se ha producido en los últimos 10 años, desde que comenzó a aplicar en 2008 una serie de estímulos monetarios sin precedentes en la historia económica para combatir la crisis económica más importante en EE.UU. desde la Gran Depresión de 1929. La Fed ya ha comenzado a endurecer "gradualmente" su política monetaria, aunque el gran reto del nuevo presidente, Jerome Powell, será equilibrar las subas de los intereses y la reducción del balance con una economía en expansión que disfruta del segundo ciclo expansivo más largo de la historia del país, con 106 meses consecutivos de crecimiento. Se esperan tres subas más este año. Pero el gran temor del mercado es que el proceso "gradual" de endurecimiento monetario se convierta en un endurecimiento "drástico", como señaló el CEO del JPMorgan Chase, Jamie Dimon.
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