Lo que se dice en las mesas

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• El 28 no convence. El Fondo pulsea con el Toto. Siguen atesorando. ¿Cuándo se recupera la economía? • Bonadío frizó las últimas inversiones. Pobres PPP. • Perla bonaerense. Tesla rompe pronósticos e igual gana. • Acertijos desde la Plaza San Pedro. ¿Pañuelos naranjas? Sufre la lira.

Mientras el mercado se anoticiaba del nuevo escándalo judicial por los "cuadernos K" e intentaba evaluar los posibles impactos, los diálogos entre operadores eran dominados por dos preocupaciones: el valor del dólar y la duración de la recesión. Por lo pronto, todos "hablan" de treinta cuando se refieren al dólar o hacen algún cálculo en el aire. Está claro que con $28 no cierra el déficit externo. Y cuando desde el FMI le dicen al "Toto" Caputo que deje flotar el billete, el jefe del BCRA tiembla por el impacto inflacionario. Un economista con llegada al Gobierno y al Fondo blanqueó en una reunión la existencia de un debate sobre el uso de los fondos que llegaron desde Washington. El recorte de las subastas fue una señal. Volviendo al dólar, el billete de hoy equivale al promedio de Cristina 2008-2011 sin cepo, con cepo 2012-2015 es con $21, pero el "blue" fue $32. El drenaje de dólares sigue aunque la corrida parece haber cedido. Es que la gente sigue comprando dólares, no con la furia de meses atrás, pero sigue. Desde los bancos dicen que esto es así, por lo que el atesoramiento continúa siendo el deporte nacional. ¿El que apuesta al dólar pierde? Por lo pronto, los que apostaron al carry, felices. Sin embargo, contaba un estratega de una gestora en franco crecimiento que ante el enrarecimiento externo (sobre todo por la devaluación china y la fortaleza del dólar) aumentó la dolarización de la cartera. En esa línea el economista de una embajada clave fue sorprendido por el comentario de su cambista que no daba abasto en comprar cheques (léase, giro de divisas al exterior). El dólar es el termómetro, pero la preocupación, más allá de las metas a cumplir con el FMI, está en el nivel de actividad. El consenso anticipa meses duros por delante. Ayer el REM salió optimista, espera un crecimiento este año de 0,3%, cuando cada vez más economistas proyectan un PBI negativo. O sea, el tercer trimestre puede ser apoteótico y qué decir del cuarto. Pero lo peor es que no ven claramente cuándo reaccionará la economía, sobre todo con vistas al año electoral, lo que afectará las chances oficiales. Ya a duras penas estiman un PBI apenas de más de 1% en 2019. Se vislumbra una luz de esperanza recién en el segundo trimestre del próximo año, claro que, si llueve y no hay cisnes volando. La situación argentina no está para afrontar otro shock externo, por lo pronto, en los próximos meses. No hay margen.

El nuevo escándalo judicial sí ha inyectado otra dosis de "wait & see" a las ya aplicadas. Si antes nadie quería mover un dedo, ahora, comentó un conocido hombre del mercado, la jugada de Bonadío termina por paralizar la toma de decisiones. Nadie quiere poner el gancho en una obra importante. Se ha producido un doble efecto, para la gente común, en el sentido justiciero, esto genera buen clima, pero a nivel empresarial no tanto. Es un círculo vicioso que termina afectando al nivel de actividad aún más. Un banquero comentaba la caída de los bonos en dólares de Albanesi, algo más de 20%, y según datos del mercado suspendió una colocación. Esto es anecdótico, pero lo que inquieta es que trabe las pocas PPP que se están encarando. No olvidar que todas son obra pública e infraestructura. ¿Cambiarán remiseros por Uber y cuadernos por iPad? Veremos si alguien aprendió algo. Recordar que en Brasil fueron presos los dueños de Odebrecht.

Saliendo del escandalete de los cuadernos, otro gestor recomendaba mirar el bono Buenos Aires 2025 en pesos que rinde Badlar más 14,5. Para tener en cuenta. Acá le pegaron a Tenaris porque no gustó el balance. En Wall Street, el fabricante de autos Tesla ganó más de 16% a pesar de mostrar mayores pérdidas pero, según los inversores, sus ingresos sí gustaron.

Desde el Vaticano arribaron algunos acertijos. Un economista con llegada a Santa Marta, trajo uno: ¿A quién bendijo, para 2019, el Papa, que aumentará la grieta en el seno del trinomio del PRO? Un confesor del oficialismo adelantó que si los pañuelos verdes triunfan en el Senado, se viene la campaña de los pañuelos naranjas. Que nada tienen que ver con Scioli. Pero que de prosperar, será otro foco de conflicto y debate nacional. Ampliaremos. Otro que no la está pasando del todo bien es el presidente turco Erdogan, que al igual que la Argentina, sufre su vulnerabilidad externa y los mercados se lo hacen notar. Todo en medio de una refriega con los Estados Unidos.

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